V. A., Valencia Un total de 175 planes para la reclasificación de suelo no urbanizable en urbanizable están actualmente pendientes de aprobación definitiva en la Comunitat Valenciana, según ha reconocido en una respuesta parlamentaria al PSPV la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda.
Esos 175 planes han recibido la aprobación provisional por parte de los ayuntamientos del municipio al que afectan, pero el planeamiento urbanístico no ha obtenido aún la aprobación definitiva, ya que se encuentran en trámite en el departamento que dirige José Ramón García Antón. Se trata, en todos los casos, de actuaciones emprendidas a lo largo del periodo 2001-2007 para convertir terrenos inicialmente clasificados como no urbanizables en suelo urbanizable.
Según la respuesta dada por la conselleria, los 175 planes en cuestión afectan a una superficie total de 129,7 millones de metros cuadrados. Asimismo, la conselleria ha señalado que sólo en 24 de los 175 casos la gestión es directa por parte de los ayuntamientos.
Desde el PSPV, su portavoz en el área de Urbanismo, Francesc Signes, calificó la situación de «caótica» y la atribuyó a la «negligencia del gobierno del señor Camps en su política urbanística» .
Signes hizo hincapié en la circunstancia de que de los 175 planes de reclasificación, con los que se promueve -a falta de la aprobación final que está pendiente- la transformación de suelo no urbanizable en urbanizable, un total de 131 son iniciativas de empresas privadas para desarrollar planes de actuación integrada (PAI).
El diputado socialista reiteró ayer el ofrecimiento que ya hizo semanas atrás al Consell para lograr un consenso en materia de urbanismo en la Comunitat Valenciana, pero mostró su temor de que la situación urbanística pueda afectar a la estabilidad de muchas empresas valencianas. De hecho, Signes se refirió ayer a la avalancha de planes que se produjo entre los años 2003 y 2005 -cuando era conseller de Territorio Rafael Blasco- y afirmó que supuso una «acción temeraria del gobierno de Camps para la estabilidad empresarial, ya que muchos empresarios se lanzaron a comprar suelo rústico fiándose de la promesa de que se iba a reclasificar» .
Cabe recordar, por otro lado, que como adelantó este diario las comisiones territoriales de urbanismo no se reúnen desde el pasado mes de mayo tras los cambios en su composición tras las elecciones autonómicas.