J. G. G., Valencia
El Consell ha combatido desde diversos flancos el dato del incremento del 25%, el mayor de todas las comunidades, de la inversión del Estado en la Comunitat en los presupuestos de 2008, pero ayer el vicepresidente económico, Gerardo Camps, dio un paso más y defendió que el aumento inversor es una «trampa», que no hay tal subida. Camps, quien cerró en las Corts la ronda de comparecencias de los consellers sobre sus cuentas para el próximo año, aseguró que la inclusión inicial en los presupuestos del Estado de 259 millones para el consorcio de la Copa del América, cuando no está «ni constituido», «no fue un error» sino una «trampa». Y ello porque, según ha sabido, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, «quería que estuvieran ahí», pero «ante la presión que se produjo desde esa misma tarde desde la Comunitat» tuvieron que cambiar los fondos de sitio para «intentar cumplir» el compromiso de Zapatero de que iban a ser las cuentas más inversoras en la Comunitat.
Según explicó después, los colocaron en la inversión territorializada del Adif (que se encarga del AVE), pese a que las previsiones de Fomento, sostuvo, no contemplan realizar esos 259 millones. De hecho, ejerció de «adivino» y emplazó a comprobar «cuál es la ejecución de ese dinero al final del año». «Mucho me temo que lo que en una tarde se añade en todo un año no se ejecuta», auguró.
El delegado del Gobierno en la Comunitat, Antoni Bernabé, le replicó que el PP «aburre con su cantinela para ocultar la acción del Gobierno que más ha invertido en la Comunitat», y añadió que esta actitud provoca «hartazgo en los ciudadanos». Se lamentó de que el Consell dedique sus comparecencias a hablar del Gobierno y no de sus responsabilidades. En la comisión, la portavoz adjunta del PSPV Cristina Moreno censuró que se aferre a un error en una nota de prensa para «despreciar» los Presupuestos del Estado cuando él mismo «va a pasar a la historia» por cometer uno, ya que se remitió a las Corts un texto equivocado de la ley de acompañamiento a los presupuestos, lo que ha obligado a retrasar tres días el plazo de enmiendas. Camps esgrimió que «no es lo mismo».
Moreno lo instó a dejar el «victimismo» y reconocer unas inversiones del Estado, cerca de 2.400 millones, que son «más dinero que las del presupuesto de Camps para la Comunitat». Son unas cuentas de «más de lo mismo», del «gasto corriente», que ponen en evidencia que el Consell «se dedica única y exclusivamente a gestionar el día a día». Y ello porque, de los 13.828 millones, «sólo 1.700 millones van a inversiones y el resto, a gasto corriente». Y de los 58 millones de aumento inversor, 35 proceden del Estado o de Europa. «No tiene margen de maniobra», dijo, para recalcar que el 30% de los recursos de la Generalitat los aportará Madrid, que incrementa la transferencia un 12% mientras las cuentas sólo suben el 7%. Además denunció que los beneficios fiscales son «propaganda» porque luego no se pueden utilizar y como prueba invocó la liquidación del IRPF de 2005. Mientras el Consell habló de que perdonaría a los valencianos 194 millones en impuestos, la ejecución revela que el beneficio fiscal real se limitó, dijo, a 1,5. También reprochó que mientras Zapatero ha «cumplido» con los 2.500 euros por nacimiento, las cuentas de Camps no recogen los 4.000 que prometió. Mireia Mollà, de Compromís, cuestionó la «credibilidad» de unas cuentas que luego se modifican a mansalva y «no se ejecutan», criticó que se «bajen los impuestos para los que más tienen», mientras suben las hipotecas y el coste de la cesta de la compra.
La Esfera Armilar, culpa de Fomento
Camps contestó que la inversión incluyendo las empresas públicas suma 2.700 millones, a lo que Moreno precisó que Adif detalla dónde destinará sus obras mientras las empresas de la Generalitat, no. Sobre los beneficios fiscales, desveló que, de los 1.110 millones prometidos para 2008, 531 son consecuencias de las medidas del Consell, pero los otros 578 son fruto de «las deducciones del Gobierno socialista de España». Esto es, más que le Consell. También sostuvo que el aumento del 12% del Estado es fruto del sistema de financiación aprobado en la etapa Aznar. En otro momento, justificó la paralización de la Esfera Armilar en que está «pendiente de aprobación sobre su ubicación por parte del Ministerio de Fomento».