M. D.,
Valencia
El tercer borrador del nuevo decreto de Derechos y Deberes de los Alumnos en la Comunitat Valenciana fue analizado ayer en una mesa técnica entre los representantes de la Conselleria de Educación y los sindicatos docentes, que ya se habían pronunciado sobre el texto.
Mientras que ANPE y CSIF defienden, con matices, el proyecto por la carga de respaldo hacia el profesorado, CC OO, STE-PV y FETE-UGT lo rechazan.
La Federació d'Ensenyament de CC OO y la Federación de Trabajadores de Enseñanza de UGT (FETE-UGT) cuestionaron el documento por
«involucionista»
y
«peligroso»
.
Para el STE-PV, que han presentado hasta 30 propuestas, es necesaria una
«visión global sobre la violencia escolar»
y ha criticado que la conselleria
«actúe de forma unilateral y no atiende nuestras propuestas»
.
CSI-CSIF apuntó a que supone
«un paso adelante»
aunque reclamó
«más medios económicos y humanos
» para aplicarlo. Este sindicato volvió a demandar la incorporación de la figura del mediador escolar en los centros.
ANPE, por su parte, se mostró decepcionada porque
«aunque agiliza el procedimiento de diligencias en los actos de indisciplina, creemos no se reconoce suficientemente la autoridad del profesorado ni tampoco se refuerza la figura del tutor»
.
Sobre las aulas de convivencia destaca que
«no se específica qué profesionales lo atenderán como, tampoco, se concretan las dotaciones económicas, materiales»
.
Desde CC OO acusaron a la conselleria de
«presentar un documento enmascarado por la preocupación por la convivencia y la elisión de elaborar políticas sociales»
y aseguraron que el proyecto supone
«el debilitamiento de la capacidad de decisión del Consejo Escolar y la creación de aulas diferenciadas sin reforzar la atención educativa y la oposición partidista a la LOE».
FETE-UGT lamentó que la mesa técnica donde se trató el proyecto haya quedado
«plenamente devaluada por la ausencia de responsables políticos»
.