V. Contreras,
l'Eliana
El portavoz de Iniciativa en el Ayuntamiento de Llíria, Francisco García, aseguró ayer que las empresas concesionarias de la ampliación de la autovía CV-35 no han incluido en el proyecto la iluminación de los accesos y los cruces viarios en los municipios por los que discurre la carretera. Así, según García, la Generalitat
«piensa dejar que una autovía donde circulan diariamente miles de vehículos sea un peligro por la noche, sobre todo en los nuevos enlaces, con tal de economizar en algo tan importante como es la iluminación para la seguridad vial»
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Dudas sobre el peaje en sombra
El edil comparó esta situación con la de otra carretera cercana, la CV-25 entre Llíria y Marines, que ha sido ejecutada por la Generalitat y que sí cuenta con enlaces con su correspondiente iluminación.
«Esto demuestra que el sistema de peaje en sombra (por el que ha sido concedido a Sacyr, Secopsa y Nagares la ampliación de la autovía), además de peligroso en su ejecución (ya que las empresas, cuando quieren, abandonan las obras) y de hacer triplicar su coste público, está mal concebido, ya que para no perder dinero llegan a eliminar partidas importantes para la seguridad»
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García ha anunciado su intención de trasladar esta denuncia al grupo parlamentario de Compromís para que reclame la modificación urgente del proyecto y la inclusión de una partida presupuestaria que incorpore la iluminación en los accesos. El concejal de Iniciativa ha instado al alcalde de Llíria y presidente de la Mancomunidad, Manuel Izquierdo, para que reclame una solución a la Generalitat.