Levante-EMV,
Valencia
Cáritas de Valencia abrió en la tarde de ayer, por tercer año consecutivo, el albergue Casa Belén para acoger a inmigrantes en situación irregular. La mayoría de ellos son subsaharianos recién llegados a la capital valenciana que trabajan como temporeros en el campo, informaron fuentes del Arzobispado de Valencia en un comunicado.
La apertura del centro fue presidida por el vicario episcopal Juan Moncho en los antiguos locales parroquiales de la iglesia del Espíritu Santo, en el número 30 de la calle Crevillente, donde ya ha estado la casa en las experiencias anteriores.
En esta ocasión, el centro ampliará un mes su periodo de apertura, hasta el 15 de marzo,
«coincidiendo con los meses de más frío»,
indicó Carlos Sánchez de Castro, subdelegado de Cáritas Diocesana de Valencia.
Casa Belén 3 tendrá este ejercicio una capacidad para 28 personas, 12 menos que el año pasado. Con la reducción de plazas, Cáritas pretende
«una mayor dignificación»
de los inmigrantes durante su estancia en el albergue,
«especialmente por el mayor espacio que tendrá cada uno, lo que les permitirá, por ejemplo, contar con taquillas para sus objetos personales»
.
La disminución de plazas se debe también a que varios inmigrantes que se han alojado en Casa Belén en anteriores ediciones han sido derivados a viviendas supervisadas por la propia entidad. Este año, además, Cáritas ampliará el horario de apertura:, de 17.00 hasta las 7.00.