El patrono de la Fundación por la Justicia Miguel Falomir precisó que entre los 16 proyectos que se impulsarán por el momento a través del convenio firmado con Caja Mediterráneo hay ideas para abrir una fábrica de palets, una lavandería, cafeterías, bares y restaurantes, carnicerías, locutorios y un negocio de venta de productos de artesanía de Líbano. Comentó que en un principio se presentarán a esta iniciativa 18 proyectos, después de haber sido seleccionados por los responsables de las prisiones en función de la trayectoria y el interés por desarrollar su propio negocio de cada preso, aunque finalmente sólo se mantuvieron 16, algunos de ellos «sorprendentes».
Falomir indicó que estos reclusos han recibido en el Colegio de Abogados de Valencia, gracias a voluntarios de la fundación, formación sobre cómo poner en marcha su empresa. Apuntó que seguirán estando asesorados y tutelados por estas personas para garantizar el funcionamiento de su negocio, resolver sus dudas y asegurar su «compromiso de devolución» del microcrédito. Asimismo, valoró el hecho de que los reclusos, «que han sido condenados por delitos de gravedad, muestren su interés y afán por socializarse y cambiar su vida» a través de la puesta en marcha de su propia empresa. Por su lado, Aurelio Martínez agradeció el desarrollo de esta iniciativa por la «apuesta» que supone para «reincorporar a la sociedad en las mejores condiciones a estas personas» y valoró que pueda extenderse a otras prisiones como las de Madrid y las de Sevilla, sostuvo.