J. G. G., Valencia
El PP rechazó ayer en el pleno de las Corts las enmiendas a la totalidad del PSPV y Compromís pel País Valencià al proyecto de Presupuestos de la Generalitat para 2008, que ascienden a 13.828 millones, un incremento del 7,2%. Pero el debate ofreció la novedad del estreno en estas lides del síndic socialista, Ángel Luna. En la presentación previa del proyecto, el conseller de Economía, Gerardo Camps, pintó un panorama prometedor sobre un presupuesto con el que, dijo, «aumentamos nuestro compromiso con las personas», «impulsamos el crecimiento y los sectores económicos» y «nos acercamos al pleno empleo».
Luna subió a la tribuna pertrechado de datos para «poner los pies en el suelo» tras el «paseo por el paraíso» del conseller. Y se lanzó a la yugular. «No estamos tan bien como para venir presumiendo de una realidad que no se corresponde con lo que está pasando», asestó, una frase que evocó otra del ex líder del PSPV Joan Ignasi Pla cuando en la moción de censura a Camps admitió que la Comunitat iba bien aunque el Conselll no estaba aprovechando el momento. Luna armó su argumento así: Entre 2000 y 2006, advirtió, la renta por habitante en la Comunitat se ha reducido un 5% respecto al conjunto de España y en el último año, mientras el paro en el país ha crecido un 2,8%, en la Comunitat, un 7,9%. Luna cortó de cuajo el aplauso de su bancada: «No me quitéis tiempo, que no tengo mucho».
Acto seguido, el socialista denunció que los presupuestos «no responden a los objetivos del Gobierno», con datos como que, en materia de agua, las partidas suben un 0,9% o las inversiones de Infraestructuras, un 0,1%. Pero el dato más contundente se lo reservó a continuación, cuando denunció que mientras los gastos corrientes aumentan un 29%, la producción de bienes públicos de carácter económico, las infraestructuras, un 3,2%, y la producción de bienes de carácter social, Sanidad y Educación, un 6,74%, todas ellas por debajo de la media.
Y aún ofreció otro dato: El apoyo a los sectores productivos en 2008, aseveró, se reducirá un 1,77% respecto a lo que el Consell gastó realmente en 2006. Y ello, dijo, «en esta situación en que se está cayendo el sector del ladrillo». Como remate, tachó de «sectarias» las cuentas, que niegan, dijo, la Facultad de Medicina a Castelló pero «incluyen 500.000 euros para una escuela católica en Valencia» o suben un 400% la ayuda a «una fundación del Opus». «No sé si hay brazo eclesiástico en estas Corts pero el poder espiritual está muy bien representado en el Consell», asestó.
Arremete contra De la Vega
El portavoz adjunto del PP Ricardo Costa centró su réplica en atacar los presupuestos del Gobierno central para la Comunitat, más que en defender las cuentas autonómicas. Así, señaló que el Gobierno de Zapatero ha disminuido un 27% las partidas destinadas a infraestructuras hídricas, que sólo se han ejecutado en un 60%, sostuvo, mientras que el Consell dedica más de 500 millones en materia de agua. «La única política hídrica del Gobierno socialista es traer de candidata número 1 en la lista por Valencia a la persona que derogó el trasvase del Ebro, Fernández de la Vega», clamó.
Sobre los sectores productivos, defendió que la partida -1.086 millones- crece un 8,9% sobre el presupuesto de 2007 y emplazó al socialista a comparar magnitudes idénticas. Luna lo acusó de «renunciar a defender los presupuestos de la Generalitat» e ir a «enmendar a Rajoy». Costa remató afirmando que las cuentas del Consell son la «solución al socavón presupuestario de Zapatero».
Mireia Mollà, de Compromís, incidió en la «falta transparencia y credibilidad» de las cuentas y recalcó que las más de 50 modificaciones realizadas a las cuentas de 2007, por 750 millones, las convierten en un «documento vacío».