P. G. del Burgo, Valencia
Las dificultades para localizar el fármaco Mysoline vienen de antaño y en la actualidad hay zonas en las que no se localiza este producto por lo que los pacientes se ven obligados a iniciar un itinerario por varias oficinas de farmacia para hallar un envase o bien recurrir a las farmacias de los hospitales para solicitar que les suministren el producto, según declaró ayer a Levante EMV la doctora Ángeles Cervelló, portavoz de la Sociedad.
Otro de los medicamentos que habitualmente escasea en los anaqueles de las oficinas de las boticas es el Triptyzon , que se prescribe para varias indicaciones como depresión, dolores, cefalea...
En la relación de productos con problemas de abastecimiento se encuentran también un parches denominados Neupro utilizados para tratar la enfermedad de Parkinson. Quejas de los pacientes La doctora Cervelló ha expresado que la protesta de la sociedad científica surge tras recibir los neurológos quejas de sus pacientes que no pueden encontrar los tratamientos prescritos por los especialistas.
La neuróloga añadió que incluso en ocasiones, en algunas oficinas de farmacia se ha llegado a afirmar, « que se trata de prescripciones incorrectas al no existir esos productos, lo que es totalmente incierto». La doctora Cervelló expresó que los fármacos que « no se encuentran en las farmacias, lejos de estar retirados o de no existir tienen un problema de desabastecimiento» y pidió soluciones reales a los responsables sanitarios, tanto del ministerio como de la conselleria, para prevenir este tipo de situaciones.