Vicente Aupí, Valencia
Aunque en el primer semestre de 2007 las temperaturas continuaron por encima de lo normal, desde agosto se ha roto esa tendencia y las temperaturas medias se mueven en valores inferiores al promedio habitual, incluido el presente noviembre, tal como atestiguan los datos de los observatorios del Instituto Nacional de Meteorología (INM) en la Comunitat Valenciana.
Los datos, en cualquier caso, entran dentro de las fluctuaciones que se producen periódicamente dentro de los ciclos climáticos, si bien no deja de ser destacable que agosto, septiembre, octubre y noviembre marcan un notable contraste con la primera mitad del año. En ésta las temperaturas medias en la Comunitat Valenciana se situaron claramente por encima de las normales, pero desde agosto no se ha producido esa circunstancia en ninguno de los últimos cuatro meses. Recuérdese, además, que durante buena parte del verano las temperaturas fueron inusualmente frescas, con fuerte oleaje en las zonas costeras y condiciones atmosféricas que perjudicaron la afluencia de turistas a las playas valencianas y de otros puntos del Mediterráneo.
Respecto al mes en curso, según los datos del centro territorial del INM en Valencia está resultando también más frío de lo normal, con anomalías térmicas a la baja que, hasta el pasado día 22, se daban en las tres capitales valencianas. Así, el promedio de esos primeros 22 días del mes en Valencia ha sido 1,3 grados más frío de lo normal; en Alicante, 1,5 grados y en Castelló 1,1, en estos dos casos también por debajo de lo normal.
Otro noviembre frío
En la Comunitat Valenciana, según el INM, los meses de noviembre más fríos de los últimos 30 años fueron los de 1993 y 1999. Pues bien, noviembre de 2007, a falta de estos últimos días, estaba en la misma línea, con promedios de la temperatura entre 1 y 1,5 grados por debajo de lo normal, en especial en el litoral y los valles del interior, en los que ha sido notable el fenómeno conocido como inversión térmica. Cuando se produce éste, se rompe el descenso térmico normal que acompaña los aumentos de altitud y las temperaturas son más bajas en los valles que en la alta montaña. Esto explica por qué en algunas poblaciones de montaña la anomalía térmica de este mes de noviembre ha sido más suave que en las zonas bajas. Así, en las localidades castellonenses de Morella y Vilafranca, en el entorno de los 1.000 metros de altitud, la media de noviembre sólo ha sido unas décimas de grado inferior a la normal y no se ha llegado a las diferencias de más de 1 grado de la franja costera.