EFE
Boix se ha referido en un comunicado a la protesta formal de Camps al ser ubicado varias filas por detrás de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, durante el nombramiento en Roma del arzobispo de la Diócesis de Valencia, Agustín García-Gasco, como nuevo cardenal de la Iglesia Católica.
El dirigente socialista ha criticado el "ridículo protagonizado" por el jefe del Consell, quien también se ausentó a modo de protesta a la cena-brindis en honor de los tres nuevos cardenales que el Gobierno dio en la embajada.
Según Boix, Camps sacó "a relucir un talante provocador impropio de un presidente autonómico que representa a la sociedad valenciana en el exterior", y añade que tanto él como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, "perdieron los nervios por cuestiones de protocolo, creando polémicas absolutamente inventadas por ellos mismos, siempre contra el Gobierno de España".
Para el socialista, "la actitud de Camps no deja en buen lugar a la Comunitat Valenciana", pues, con esta actitud, ha demostrado "una falta absoluta de educación muy preocupantes", una actitud que "nada tiene que ver con la sociedad valenciana".
"Cuando un dirigente público representa a su comunidad en el exterior, debe exportar, por lo menos, una imagen de seriedad institucional, en lugar de hacer el ridículo con pataletas impropias", ha recalcado.
Finalmente, Boix ha recomendado a Camps que se informe de "quién fija el protocolo" en sus próximas visitas al exterior para que así no vuelva a "protagonizar un ridículo de estas dimensiones".