E. P./A. Garcia,
El embajador español ante la Santa Sede, Francisco Vázquez, no se tomó nada bien el plante y ayer arremetió con virulencia contra Camps. Vázquez calificó la ausencia de Camps de «desaire» , que responde a la «voluntad de provocar» y «dar un espectáculo» . El embajador tachó la actitud de Camps de «poco ejemplar» y una cuestión de «educación personal» . Además, le exigió que explique «el desaire que le hizo a todas las autoridades del Estado, autonómicas, locales, institucionales y a los tres cardenales, incluido el de Valencia, que acudieron a esta cena» .
Vázquez volvió a explicar, co mo ya hizo la embajada la víspera, que es el Vaticano quien regula la ordenación de las autoridades en estos actos y que el orden que se aplicó «fue el mismo» para las 16 delegaciones estatales que acudieron a la ceremonia, que se corresponde con el protocolo propio del Vaticano, una institución que «tiene a gala y orgullo mantener el mejor protocolo del mundo» , recordó. Cabe recordar que el Consell presentó el sábado una queja formal al considerar que se había variado la disposición de asientos prevista el viernes. Esto es, de estar en primera fila junto a la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se habían visto relegados varias filas para atrás. Un aparte con rostro serio La polémica no quedó ahí. Según trasladaron a Levante-EMV fuentes de su entorno, el nuevo cardenal transmitió al embajador español su disgusto por el incidente protocolario ocurrido en la ceremonia de creación de purpurados del pasado sábado. Así, García-Gasco tuvo un aparte con el representante español en el Vaticano durante la recepción en la embajada ofrecida a los tres cardenales. Dialogaron con rostro serio durante más de quince minutos y el nuevo cardenal valenciano fue el último en abandonar la recepción. Tanto García-Gasco como Francisco Vázquez bajaron las escalinatas de la embajada pausadamente y deteniéndose en varias ocasiones mientras prolongaban su conversación. El representante español acompañó al arzobispo
Por contra, fuentes de la embajada negaron a este periódico esa versión de lo hechos e indicaron que sólo hubo una conversación pública, «sin apartados» . García-Gasco tuvo conocimiento del incidente justo después de la ceremonia, en la recepción con la delegación española donde se encontró con las autoridades valencianas.