El futuro aprovechamiento que pueda hacer la Comunitat Valenciana de la travesía central de los Pirineos dependerá, ineludiblemente, de que el Ministerio materialice su compromiso, adquirido en 2004, de convertir la actual vía férrea entre Valencia y Zaragoza en un corredor de altas prestaciones, con doble vía electrificada y apto para velocidades superiores a los 200 kilómetros por hora.
Este proyecto será la llave de acceso al futuro enlace europeo para las mercancías valencianas, aunque su planificación está pendiente de las correspondientes partidas presupuestarias, que no se han incluido para el año 2008. La única buena noticia reciente, en este sentido, es que las obras que desarrollan el ministerio y el ente Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) en diferentes tramos del tendido ferroviario entre Valencia y Zaragoza se están planteando de forma que la nueva plataforma sirve como primera vía del futuro corredor, que tendrá dos. Es decir, la reforma que se ejecuta en diferentes tramos de la línea ferroviaria actual servirá, posteriormente, para el futuro corredor, para el que quedarán pendientes la electrificación y la segunda vía de la nueva plataforma.
El corredor ferroviario Valencia-Teruel-Zaragoza fue anunciado por el Gobierno central en 2004 y, además de mejorar la comunicación entre la Comunitat Valenciana y Aragón servirá como enlace hasta el futuro paso internacional entre Francia y España por los Pirineos centrales.