EUROPA PRESS
A la misa de acción de gracias asistieron, entre otros, la presidenta de las Corts Valencianes, Milagrosa Martínez; el vicepresidente tercero del Consell y conseller de Bienestar Social, Juan Cotino, en representación del presidente de la Generalitat, Francisco Camps; y el concejal de Seguridad Ciudadana en el Ayuntamiento de Valencia, Miguel Domínguez, en representación de la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá.
El cardenal estuvo acompañado por 14 obispos y un centenar de sacerdotes, con los que concelebró la eucaristía, y quienes al finalizar la misa le dedicaron una ovación de mas de dos minutos.
En su homilía, García-Gasco expresó su "gratitud" a Dios y al Papa por haber sido llamado a formar parte del colegio cardenalicio, y subrayó que "es la hora de la unidad sin complejos, de la amplitud de miras y de la esperanza alegre". Asimismo, resaltó que Europa y España "no tienen futuro si los hombres y mujeres de la sociedad cierran su corazón al amor de Dios".
Del mismo modo, se refirió al lema de su escudo episcopal 'En tu nombre, Señor, echaremos las redes', e invitó a que en la sociedad valenciana y en el mundo entero "echemos las redes para evangelizar".
El nuevo purpurado manifestó que la dignidad cardenalicia que ha recibido supone "un reconocimiento pero, sobre todo, --añadió-- una responsabilidad". Además, remarcó que "la recuperación del título cardenalicio para la sede apostólica valentina, nos obliga a ser más fieles en la confesión apostólica de la fe".
En este sentido, precisó que "todo el tejido eclesial debe recibir este reconocimiento como una llamada para asumir las tareas apostólicas del momento presente". La misa concluyó con la interpretación del himno de la coronación a la Virgen de los Desamparados por la Coral de la Academia Filarmónica Romana dirigida por Pablo Colino.