Vicente Aupí, Valencia El proyecto, que figura con el número 16 en la red europea de transportes, consiste en la construcción de un nuevo túnel de 42 kilómetros entre España y Francia por Aragón que complemente el papel estratégico actual de los pasos internacionales de Irún y el corredor mediterráneo. Dado que el eje viario entre Sagunt y Somport no ha logrado el papel estratégico como vía comercial con el que fue ideado, el nuevo corredor ferroviario podría servir para hacer realidad el eje Valencia-Burdeos que la patronal valenciana anhela desde los años 80.
Por primera vez desde que se planteó, la Comisión Europea aprobó la semana pasada una partida presupuestaria de cinco millones de euros para este proyecto. Lo importante, sin embargo, es que el eje ha sido seleccionado como eje de transporte de la UE. Salida para las mercancías Tanto las características como el trazado definitivo del futuro paso subterráneo están pendientes de los oportunos estudios, y se da por hecho que se trata de un proyecto a largo plazo debido a su magnitud. Pero su papel estratégico ha sido destacado este fin de semana por algunos de los principales analistas valencianos en materia de transportes, que ven en este futuro enlace internacional la segunda puerta natural de salida para las mercancías valencianas hacia el resto de Europa.
Gregorio Martín, catedrático de Computación de la Universidad de Valencia, ve la importancia del futuro eje precisamente en que «no es de alta velocidad, sino de alta capacidad» , lo que brindará en su momento una oportunidad única tanto a Valencia como a Sagunt, cuya situación geográfica es idónea para usar el eje aragonés como salida hacia el resto de Europa. Por su parte, el geógrafo Josep Vicent Boira, también de la Universitat de Valencia, sostiene que es «muy buena noticia» , en especial porque supondrá «una vía fundamental para la España no radial» . Para Boira, uno de los grandes errores estratégicos de la red de infraestructuras españolas fue su concepción radial, con Madrid como centro, por lo que todo lo que rompa ese esquema y abra nuevos enlaces debe ser bienvenido. Boira, no obstante, puntualizó que sería un error plantear la travesía central de los Pirineos con un «excluyente para el corredor mediterráneo» , que sigue considerando el eje más importante para la Comunitat Valenciana.