EUROPA PRESS
Durante su homilía en la misa de acción de gracias que presidió hoy en la Catedral de Valencia con motivo de su reciente creación como nuevo purpurado, el cardenal aseguró que "la amenaza del terrorismo sigue siendo un peligro para la convivencia y la sociedad", por lo que "hemos de condenar siempre, sin ambigüedades ni componendas, la insensatez de sus planes de muerte".
El purpurado se refirió a otros "atentados a la paz" como las "muertes silenciosas provocadas por el hambre, el aborto, la experimentación sobre los embriones y la eutanasia". A este respecto, ha subrayado que "el aborto y la experimentación sobre los embriones son una negación directa de la actitud de acogida del otro, indispensable para establecer relaciones de paz duraderas".
En otro momento de su homilía, el cardenal García-Gasco calificó como "síntoma preocupante" en España "las dificultades que los cristianos encuentran a menudo para profesar pública y libremente sus propias convicciones religiosas", y constató "con dolor" que "desde los poderes públicos se alimenta a veces no tanto una persecución violenta, sino un escarnio cultural sistemático respecto a las creencias religiosas de los católicos".
De igual modo, "no puede haber auténtica educación de las jóvenes generaciones expulsando a Dios de la enseñanza y del mundo", porque "en lugar de alumbrar un mundo sano, se inicia una destrucción desoladora".
A pesar de todo ello, "también hoy, en medio de las dificultades del momento presente, el Señor nos invita a la confianza, a la fidelidad", ha indicado el cardenal, que ha exhortado a los fieles de la diócesis a asumir como una responsabilidad la dignidad cardenalicia que ha recibido la Iglesia valentina. "Esta nueva responsabilidad debe despertar en el corazón de los cristianos en Valencia la esperanza de renovar la sociedad y el mundo, con la ayuda de Dios", precisó.
Un volteo general de las campanas de la torre del Miguelete ha acogido la entrada del cardenal García-Gasco en la catedral, que se encontraba llena de fieles desde varios minutos antes, ocupando todos los bancos. Todas las sillas plegables dispuestas por la Seo se habían agotado.
Al concluir la eucaristía, en unas palabras improvisadas, el purpurado señaló que "no cabemos más en la Catedral. Seguro que nos ha venido muy bien el reconocimiento del Papa a la archidiócesis como sede cardenalicia", ironizó.
Tras ello, animó a los fieles de la diócesis a "seguir ayudando al Santo Padre siempre en todo aquello que nos necesite y pida, de tal forma que no nos olvide".