Vicente Aupí, Valencia La autovía Mudéjar (A-23) entre Valencia y Teruel ya está a punto. El Ministerio de Fomento tiene las obras prácticamente concluidas en el último tramo, en el puerto del Ragudo, que será abierto en los próximos días. Según confirmaron a Levante-EMV fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana, para el próximo puente de la Constitución se abrirá al tráfico al menos una parte del nuevo tramo, aunque no se descartaba que se haga la apertura en su totalidad, ya que la ejecución ha avanzado con gran rapidez en las dos últimas semanas. En el caso de que no se abra íntegramente el tramo para el puente, Fomento tiene previsto hacerlo en su totalidad antes de las navidades, con lo que quedará terminada por completo la autovía Mudéjar entre Valencia y Teruel. Once años de obras En el resto del itinerario hasta Zaragoza sólo está pendiente el tramo, de poco menos de 30 kilómetros, entre los municipios de Calamocha y Romanos, cuya inauguración está programada para principios de 2008. Aunque también en este caso se han acumulado retrasos, se da por hecho que se cumplirá el compromiso oficial de que la autovía entre Valencia y Zaragoza esté totalmente en servicio para la Exposición Universal del año próximo en la capital aragonesa.
El tramo del Ragudo es el que ha sufrido mayores retrasos en el sector de la autovía entre Valencia y Teruel, cuyas obras comenzaron en 1996 con la construcción de la segunda calzada de la N-234 de Sagunt a Soneja. Han sido, por tanto, 11 años de obras para uno de los itinerarios más transitado por los valencianos. En este periodo, miles de usuarios de esta ruta han sufrido continuamente los fines de semana gigantescos atascos durante el regreso de los domingos, especialmente en la zona entre Barracas y Segorbe.
En realidad, las obras que ahora terminan suponen la culminación de más de 25 años de proyectos para modernizar el eje viario entre Valencia y Aragón a través de la antigua carretera N-234. El Ministerio de Obras Públicas de la época inició a principios de los años 80 la supresión de las históricas travesías, como la de Jérica, y la eliminación del antiguo puerto del Ragudo. Para ello, la demarcación de carreteras del ministerio en Valencia planificó acertadamente el nuevo trazado de la N.234 como primera calzada de la autovía Mudéjar, incluyendo las expropiaciones para la segunda. Con ello, pese a la falta de voluntad política que se ha producido en determinados momentos de la ejecución, se ha garantizado un plazo menor del que hubiese sido necesario por un trazado diferente.
En el puerto del Ragudo la primera calzada -la que sirvió para eliminar la vieja carretera por el histórico puerto- entró en servicio en 1981. La segunda lo hará en los próximos días, la friolera de veintiséis años más tarde.
Curiosamente, pese a su mayor dificultad inicial, la primera de las dos calzadas de la autovía se construyó entonces con mayor celeridad que la segunda. A este respecto, como ya adelantó el pasado octubre este diario, las obras en este último tramo fueron objeto de un modificado y un sobrecoste superior al 20% de los 28 millones de euros con los que se adjudicaron. Aunque tras ese modificado el plazo final de conclusión se fijó para principios de 2008, finalmente el ministerio ha agilizado los últimos trabajos para que entre en servicio en los próximos días.