África Prado,
Alicante
La muerte de un inmigrante en tierra ajena se convierte, en la mayoría de ocasiones, en una pesada carga difícil de afrontar por la familia, como ha ocurrido con la muerte de la joven rusa asesinada por su ex pareja en Alicante. El caso de Svetlana, cuya repatriación ha sufragado el Gobierno, ha sido excepcional por su impacto mediático pero el traslado del cuerpo de un extranjero a su lugar de origen puede costar entre 3.500 y 7.000 euros. Bancos y aseguradoras ofrecen pólizas para estas situaciones y que evitan la hipoteca de sus familiares.
Estas situaciones trágicas tienen su significado en euros: unos 5.000 euros de media entre los gastos funerarios y el traslado del cuerpo a su lugar de origen. Marruecos y Argelia suelen tener costes más asequibles
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entre 3.000 y 3.500 euros
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que Ecuador o Colombia
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alrededor de 4.000 euros
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o países del Este como Ucrania, que puede superar los 5.000 euros. Aunque algunos consulados aportan ayuda en ocasiones, como el caso del de Siria, en la práctica la familia asume en su totalidad el gasto si no se ha suscrito antes un seguro de repatriación.
«Hay cada vez más inmigrantes y la mayoría quieren ser enterrados en su lugar de origen»
, indica el responsable de una funeraria de Alicante.
Esta situación ha generado la aparición de pólizas específicas en esta materia por parte de compañías de seguro y entidades de ahorro como Bancaja, que ofrece un seguro de repatriación a extranjeros de forma gratuita en caso de fallecimiento a aquellos clientes con nómina domiciliada.
En Seguros Ocaso comercializan estas pólizas desde hace un par de años, en condiciones similares a una póliza de decesos más un pequeño coste adicional por el transporte al lugar de origen y con diferencias en función de la edad del fallecido.
Mapfre también ofrece estos productos, que incluyen repatriación y traslado a la localidad de inhumación y el acondicionamiento sanitario-legal, así como un billete de ida y vuelta para el acompañante.