C. M.,
Pego
En Marruecos continúan sus hermanos y sus padres, pero Aziz Kadfi, no tiene por el momento previsto regresar. En los últimos cinco años ha sido oficial de primera como cerrajero y espe ra en el futuro poder seguir trabajando. Mientras tanto, su nueva pesadilla es cómo hacer frente a las costas y a la ley que le reclama el dinero que no ha pagado de la hipoteca. Ha buscado un abogado de oficio para que le asesore en los farragosos trámites jurídicos y espera encontrar a alguien que le ayude a pagar la deuda.
Su hijo, para el cual baraja dos nombres, nacerá el próximo mes y espera poder disponer de los recursos para sacar adelante a la familia. Poco a poco va aprendiendo la lengua castellana y también las costumbres de la zo na. Sabe que es joven y mantiene la misma fuerza y objetivos que en el año 2000, cuando decidió subir a una patera y empezar una nueva historia.