P. Rostoll, Alicante
En un intento de movilizar al máximo a sus bases, el comité electoral del PSPV en Alicante pretende que las agrupaciones aprovechen las tradicionales cenas y comidas navideñas para entregar un argumentario de campaña a cargos públicos y militantes. Se trata de implicar a todos en la carrera. Que no sólo se pida el voto en los grandes actos sino a amigos, familiares... casi, casi un mitin del puño y la rosa en cada calle.
El documento, que los socialistas han remitido a las agrupaciones, es muy taxativo a la hora de subrayar la importancia de los comicios y la obligación de que la candidatura del PSPV alcance los seis escaños y que, por tanto, consiga el diputado extra que la provincia gana en detrimento de Vizcaya. Para ello, no sólo apuestan por «vender» la gestión del Gobierno de Zapatero sino también por sacar del centro de la campaña a Camps, el presidente de la Generalitat y líder del PP. «El adversario es Rajoy, no Camps», insiste el texto en su arranque.
El argumentario elaborado por los socialistas alicantinos reconoce al jefe del Consell como un valor en alza del PP. Por eso, el PSPV quiere que los focos de la parafernalia electoral no apunten a Francisco Camps sino hacia Mariano Rajoy. «Para el 75% de los encuestados inspira ninguna o poca confianza», subraya citando datos del CIS el documento que insiste en que «las generales no son una segunda vuelta de las autonómicas». En este sentido, los socialistas alicantinos no sólo pretenden centrar la batalla electoral en un mano a mano entre Zapatero y Rajoy sino además explotar la «imagen positiva», según ellos, de una candidatura encabezada por un ministro como Bernat Soria.
Pescar en el centro
Y para conseguir más votos, los socialistas alicantinos tienen claro que deben tratar de pescar en dos aguas: a su izquierda pero, sobre todo, el el votante moderado que se autodefine como centrista.
Sin ambages, el PSPV, como es habitual, volverá a recurrir al voto útil de la izquierda como arma paga lograr un mayor apoyo ciudadano.
Pero, quizá, la gran bolsa de votantes está en el centro. En este sentido, el comité electoral del PSPV en Alicante apuesta por articular un discurso económico centrado en la «buena gestión económica del Gobierno socialista que mejora la herencia recibida del Partido Popular».
Los socialistas pretenden dejar a un lado las cuestiones ideológicas, moderar su discurso y convertirse en una izquierda «light» para captar a esos votantes con «un discurso sencillo, con poco sesgo ideológico».