J. Sierra, Valencia
Mientras tanto, los ciudadanos
El pasado 30 de octubre, el citado vertedero superó no solo el volumen inicial para el que obtuvo una polémica Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable sino también la prórroga concedida por la Conselleria de Medio Ambiente en diciembre de 2003, cuando ya se estaba tramitando la declaración del paraje como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Interés para las Aves ZEPA.
Informe negativo
Recientemente, la conselleria de Medio Ambiente se ha visto obligada a informar negativamente una petición de la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (Emtre)para ampliar el vertedero de Dos Aguas en 77 hectáreas debido a que el territorio ya tiene oficialmente la consideración de zona ZEPA y LIC y alberga nidos de rapaces protegidas. Fuentes oficiales de Medio Ambiente niegan que la licencia de Dos Aguas hubiera caducado.
Por otra parte, fuentes próximas al Emtre, que agrupa a 45 municipios del área metropolitana de Valencia que producen 750.000 toneladas de residuos anuales dijeron desconocer la razón por la que el proyecto de Manises permanece parado.
Otras fuentes dijeron sin embargo que el planeamiento urbanístico que debería hacer viable la instalación carecía hasta hace poco de los informes medioambiental, paisajístico y de patrimonio por lo que los promotores pararon las obras para no incurrir en una ilegalidad.
Posibles penalizaciones
Técnicamente, el Emtre podría pedir penalizaciones a la adjudicataria, aunque parece improbable debido a que algunos de los permisos fueron solicitados por el citado organismo, que actúa como promotor tanto en el caso del vertedero de rechazos de Dos Aguas no autorizado como en el de la planta de Manises.
De hecho, la otra gran instalación prevista por el Emtre en Aldaia y destinada a sustituir la obsoleta planta de Fervasa-entre Aldaia y Quart- debía haber entrado en servicio en junio de 2007, aunque la última fecha «probable» es ahora junio de 2008 sin que se hayan pedido penalizaciones. Mientras no entre en servicio, los habitantes de Valencia seguirán percibiendo el pestilente olor a basura que sufren siempre que sopla viento de Poniente.