Juan Antonio Blay, Madrid.
corresponsal
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, sacó pecho ayer en Madrid en materia medioambiental. Y puso como ejemplo la gestión llevada a cabo por su Consell en la Comunitat Valenciana como paradigma de lo que hay que hacer para luchar contra el cambio climático y al mismo tiempo mantener un crecimiento económico notable. En ese contexto dijo: "Somos conscientes de que somos la frontera sur verde de Europa y que defendemos a Europa de la desertización".
Camps hizo estas reflexiones durante una breve alocución en la apertura de la convención sobre cambio climático organizada por el Partido Popular Europeo (PPE) en la que también intervino Mariano Rajoy y el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, junto al presidente de la organización, Wilfred Martens.
"El cambio climático es uno de los hechos que más impacto está teniendo entre los ciudadanos del planeta y los gobiernos autonómicos debemos impulsar medidas y concienciar a los ciudadanos. El PP sabe qué hacer, con iniciativas concretas; esa es la diferencia con la izquierda, que se queda solo en el plano teórico", señaló.
A partir de ahí, con chuleta en la mano, desgranó una serie de medidas que, a su juicio, han hecho compatible el crecimiento en el desarrollo económico de la Comunitat Valenciana con "la reducción de emisiones de CO2, cumpliendo los compromisos del Protocolo de Kyoto". "Lo cierto es que estamos aplicando medidas de ahorro energético", sentenció.
En primer lugar destacó que en el ámbito de la Comunitat Valenciana "habrá instalada al final de la década energía eólica con tanta capacidad de generación como la necesaria para nuestras casas". También destacó la apuesta en torno a la movilidad "con inversiones de 2.700 euros en el metro y en los tranvías", citó. En este punto aprovechó su intervención para lanzar una crítica al Gobierno al destacar que "estamos desarrollando la alta velocidad, que entrará en funcionamiento cuando el Gobierno la haga, es decir cuando Mariano Rajoy la construya hasta nuestra comunidad".
A partir de ahí detalló una serie de cifras para sustentar sus reflexiones. "Hemos crecido más de un 200% el PIB, en más de un 186% la renta per cápita y hemos aumentado más de un millón de habitantes, hasta los cinco millones, y todo esto con un respeto escrupuloso al medio ambiente", explicó. Así dijo a la audiencia, en su mayoría representantes de formaciones conservadoras de la UE, que "sólo tenemos un 3,9% de la superficie urbanizada, contamos con el 25% del litoral protegido, superamos en un 16% la media europea de territorios con especiales protecciones, reutilizamos hasta 200 Hm3 de agua, la mitad de toda España, y hemos modernizado el 66% la superficie con regadío". En sus palabras no citó en ningún momento su reivindicación del trasvase del Ebro, ni siquiera cuando habló del agua "como fuente de vida y de prosperidad, un recurso natural para garantizar nuestro desarrollo". Entre otros hitos citó que el Museo de las Ciencias "se ha convertido en un punto de referencia mundial que acogerá de nuevo el Panel Internacional para el cambio climático el próximo 17 de noviembre".
Camps, siempre pegado a Rajoy, despareció sin dar opción a preguntar sobre su valoración sobre la eliminación en el programa electoral de una referencia explícita al trasvase del Ebro.