Pilar G. del Burgo, Valencia
Los médicos de familia de la Comunitat Valenciana han iniciado una campaña de "acercamiento" al conseller de Sanidad, Manuel Cervera, y como si se tratara de un "colega" más han comenzado a enviarle correos electrónicos a diario en los que describen la angustia que sufren en la consulta por la falta de tiempo, el excesivo número de pacientes que tienen que ver y algunas de las incidencias que se producen, como demoras de 90 minutos o que en seis horas no pueden ni levantarse de la silla para ir al lavabo.
La campaña, que surgió de una iniciativa espontánea de un grupo de médicas, se vertebra cada noche en un foro donde los facultativos cuentan sus peripecias diarias e intercambian experiencias y comentarios sobre la casi nula aplicación del plan de desburocratización.
"He atendido a 41 pacientes entre citados y espontáneos, es decir un paciente cada cinco minutos; he permanecido en la consulta durante seis horas pero no he podido realizar actividad programada ni revisión de pacientes en programas. ¡Y no puedo más!". En todos los correos, esta última frase, que es común a todos, siempre va en mayúsculas para que no se escape a la visión del responsable sanitario. Otro de los textos dice: "Hoy he tenido suerte, mi consulta solo ha durado 5,30 horas y a las 14.00 horas he podido ir al aseo. Como todos los días, hoy tampoco he descansado. ¡Y no puedo más!".
Ansiedad y estrés
Otro de los facultativos relata al conseller: "He comenzado la consulta a las 8,30 y a las 10 había visitado a seis personas. En ese tiempo tenía citadas a 16 pacientes. Quiere decir que diez personas estuvieron esperando una hora. Me produce ansiedad y estrés. Intento coger velocidad para disminuir la espera lo que aumenta mi ansiedad. ¡Y no puedo más!".
Otra facultativa refería: "Soy médico y estoy cansada de no poder ejercer mi profesión con la profesionalidad, dedicación y entrega que la población y yo nos merecemos. Estoy cansada de ser 'la basura' del sistema sin que se haga nada real para solucionarlo". Otro correo más lacónico expresaba: "Para su conocimiento le informo que estoy harta de trabajar en estas condiciones. ¡Y no puedo más!".
Otro médico informaba que había visto a 39 pacientes en seis horas ininterrumpidas, "he llegado a tener 90 minutos de retraso y, todo y con eso, no he podido atender a todos los pacientes como me hubiera gustado y mucho menos plasmar toda la información en Abucasis. La mayoría viene por motivos de consulta y burocráticos. No he podido hacer informes pendientes, ni ver electrocardiogramas pendientes, ni hablar con la enfermera, ni... Y no ha sido un mal día. Estoy harto. ¡Y no puedo más!".