21 de octubre de 2015
21.10.2015
el mirador el benicadell

el territorio, nuevamente a debate

21.10.2015 | 00:36

Diversos indicios y movimientos indican últimamente que el debate territorial valenciano ya ha empezado. Por una parte Compromís ha anunciado que «trabajará en el traspaso de competencias de las diputaciones a las mancomunidades y a la Generalitat». Por otra el tema de las CCV, ya sea a través de la alianza de ciudades que lanzaron cuatro alcaldes socialistas, antes de las elecciones del 24M, o más recientemente la proclama de Albaida que proyectó el staff de Compromís a favor de las CCV y el Consorcio que nunca llegó a despegar. Con todo la iniciativa de mayor calado, de cara al futuro, es la que tomaban los grupos de Compromís en las tres diputaciones valencianas, el jueves de la semana pasada, con el firme propósito de coordinarse y, en definitiva, iniciar el desmantelamiento de estas obsoletas instituciones, mediante un ´progresivo traspaso de competencias de las diputaciones a la Generalitat y a los entes comarcales», o lo que es lo mismo, a las mancomunidades que, con clamorosas insuficiencias sea dicho de paso, vienen supliendo el papel de unas comarcas aún por desarrollar, pese a ser un precepto contemplado en el Estatut d'Autonomia.

Dado que Compromís fija su hoja de ruta, con salida en la Diputació de València, donde gobierna en coalición con los socialistas que preside el alcalde ontinyentí, Jorge Rodríguez, y que este, por su parte ya ha mostrado públicamente, al menos en lo tocante a la Generalitat, su predisposición a realizar transferencias al gobierno autonómico, y movido por un talante negociador, Rodríguez, con los de Compromís, como quedo plasmado el pasado cuatrienio en el gobierno compartido de Ontinyent, es de prever que este proyecto de actualización de las administraciones públicas, más pronto que tarde, llegue a buen puerto. Los vientos, para esta nave renovadora soplan a favor.

Respecto al tema de Comarques Centrals Valencianes, su vertebración y la reactivación del país (PV), una voz autorizada como la del ontinyentí Rafael Beneyto, exponía hace unos días, en un foro digital, desde su certero norte escrutador de la economía, las previsiones valencianas y decía que «el riesgo de pobreza o exclusión social para a el año 2020 es máximo, ya que está previsto que más del 29% de la población valenciana estará en esa situación», salvo aquellos que, como ya viene sucediendo con los mejores preparados, sigan optando por la migratoria deslocalización (y el consiguiente empobrecimiento del país). Asimismo Beneyto pone el dedo en una de las llagas territoriales, al señalar que «tenemos un País Valencià desvertebrado porque desde la administración autonómica no se han desarrollado las comarcas». Por tanto aboga, aunque sea «en el ámbito conceptual, académico y de investigación», por el área funcional de las CCV. Evocando para su activación dos textos de rigor: el proyecto Concercost y el informe de la OCDE, «totalmente vigentes».

También desde la Universitat de València, su vicerrector Jorge Hermosilla, el pasado día 11 y desde este diario, metía el bisturí de la dialéctica al asunto a través del artículo Las Comarcas Centrales Valencianas, ¿Una oportunidad para el desarrollo territorial?. En él define las CCV como «un espacio diferenciado del territorio valenciano, configurado por diversas comarcas de rasgos comunes y de relaciones económicas y sociales, dice entre otros aciertos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine