01 de julio de 2016
01.07.2016

Vallada ofrece al COR los terrenos de Valpark para una planta de tratamiento de basuras

La localidad opta junto a Bufali y Ròtova a acoger las instalaciones de reciclaje proyectadas en las cinco comarcas, tras cerrarse el plazo concedido a los ayuntamientos para presentar terrenos - Ningún alcalde ha ofertado suelo para albergar un vertedero

01.07.2016 | 10:47
Vallada ofrece al COR los terrenos de Valpark para una planta de tratamiento de basuras

La paralización de la macroplanta de tratamiento y eliminación de Llanera de Ranes forzó al Consorcio de Residuos V5 (COR) a iniciar en abril un proceso participativo para ofrecer a los 91 ayuntamientos que integran las cinco comarcas del área de gestión la posibilidad de ofrecer emplazamientos en sus municipios para suplir la carencia de infraestructuras que sufre el territorio conformado por la Costera, la Canal, la Vall d´Albaida, la Safor y el Vall de Ayora. Después de cerrarse el plazo de dos meses concedido por el organismo, solo tres municipios -Bufali, Vallada y Ròtova- se han postulado para acoger en sus términos las instalaciones de tratamiento y reciclaje en liza.

Las tres opciones podrían ser compatibles, puesto que la Generalitat contempla un escenario en el que se ejecuten tres plantas de estas características para que, en la medida de lo posible, cada comarca trate sus propios residuos. En cualquier caso, una comisión técnica se encargará de valorar la idoneidad de las ubicaciones planteadas por cada consistorio.

El proceso se cerró ayer con una propuesta de última hora que el Ayuntamiento de Vallada aprobó por unanimidad en un pleno extraordinario y urgente convocado a las dos de la tarde. La corporación, la más endeudada de la Comunitat Valenciana, ofrece al COR la posibilidad de disponer de los terrenos de Valpark. El malogrado parque logístico proyectado durante la época del ladrillo en el acceso de la localidad, junto a la A7, ocupa una superficie de más de un millón de metros cuadrados que se encuentra paralizada desde 2009, cuando las empresas urbanizadoras abandonaron las obras. El proyecto ha generado al ayuntamiento un pasivo bancario de más de 20 millones de euros -6.924 euros por habitante- que representa una pesada losa y asfixia las finanzas municipales. «La deuda nos aplasta», resumió ayer la alcaldesa, Mª José Tortosa.

La ubicación planteada en un principio corresponde a los terrenos adquiridos por el Sepiva durante la etapa de Francisco Camps como presidente de la Generalitat. La sociedad pública adeuda 1,8 millones de euros a Vallada tras el fracaso del macropolígono.

Instalaciones comarcales
Tortosa se reunió antes del pleno con el director general de Calidad Ambiental para examinar los pros y contras de la propuesta. Según la información transmitida por la conselleria, la planta tendría capacidad para tratar un máximo de 60.000 toneladas de la Costera y la Canal, a tiempo que generaría «entre 30 y 40 puestos de trabajo» y reportaría unos ingresos de más de 100.000 euros al año para el consistorio por el canon de tratamiento. Vallada aspira a una infraestructura donde se separa y recicla la basura antes de ser eliminada, «en ningún caso un vertedero», aclaró la alcaldesa ayer.

Ròtova opta al mismo tipo de instalación „tanto en dimensiones como en características„ para la Safor, aunque la planta de Bufali es la que tiene los trámites más avanzados y es la única que podría ponerse en marcha antes de 2019. El proyecto de la instalación, dispuesta para el tratamiento y la eliminación de la basura de la Vall d´Albaida, fue paralizado por la conselleria en 2009.

Fuentes del COR sostienen que el objetivo es articular un «modelo más sostenible y solidario entre comarcas». Pero antes han de salvarse muchos escollos. Por un lado, todavía no se han determinado las consecuencias jurídicas y financieras de la paralización de la planta de Llanera, que iba a tratar 130.000 toneladas de las cinco comarcas. Por otro, ha de valorarse el coste económico y social de ejecutar tres instalaciones de tratamiento.

Otra falla del proceso participativo del COR es que ningún ayuntamiento ha ofertado suelo para albergar un vertedero en su término. Aunque inicialmente el alcalde de Zarra se mostró dispuesto a dar cabida a las instalaciones de eliminación de la basura de las comarcas, al cierre del plazo otorgado no ha presentado ninguna propuesta concreta. En cambio, Teresa de Cofrentes se ha ofrecido a acoger una planta de transferencias, que podría no ser necesaria dado el poco volumen de residuos que genera el Valle de Ayora.

Ròtova y Vallada quieren consultar a los vecinos
El rechazo social que pueden suscitar las plantas de basura proyectadas jugará un papel decisivo en el proceso que se abre ahora para valorar la aptitud de los diferentes emplazamientos ofrecidos por los ayuntamientos. En Ròtova, el consistorio dio luz verde en abril a la posibilidad de acoger una instalación de tratamiento en el polígono de la localidad, pero la decisión se ha topado con el rechazo frontal de Compromís y de una plataforma vecinal. El alcalde, Toni García, planea someter en última instancia a consulta la construcción y asegura que la infraestructura se hará «dependiendo de las condiciones» que ofrezca el Consorcio de Residuos.

También el consistorio de Vallada sondea la vía del referéndum. La alcaldesa, Mª José Tortosa, anunció ayer una ronda de reuniones informativas con colectivos locales y expertos para valorar el proyecto y abogó por que la «gente se pronuncie y decida» cuando se obtenga toda la información. Tortosa subrayó que el proceso aún es muy incipiente. «De momento solo hemos comunicado al COR que tenemos los terrenos, para que valoren si son aptos». La planta de Bufali afecta a varios términos y genera controversia. El pleno del Ayuntamiento de Montaverner ya se ha posicionado en contra de la instalación.

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