05 de julio de 2016
05.07.2016

Denuncian los continuos robos y actos vandálicos en la antigua nave de Paduana

Los propietarios de la fábrica de Ontinyent ponen los hechos en conocimiento del juzgado y la policía, y piden actuaciones

05.07.2016 | 01:10
Denuncian los continuos robos y actos vandálicos en la antigua nave de Paduana

La antigua fábrica de Paduana, situada a orillas del río Clariano a la entrada de Ontinyent, ha vuelto a ser objeto de un acto vandálico. Los propietarios de la fábrica, la familia Simó, ha denunciado en el juzgado de Ontinyent, así como en el consistorio y ante la Policía Local y Nacional, los continuos actos de saqueo que se siguen perpetrando en el interior del edificio, que se encuentra en desuso y sin actividad.

Hace unas semanas, los propietarios encargaron a una empresa arreglar, de nuevo, todos los desperfectos y cerrar todos los accesos con hormigón, según ha explicado a Levante-EMV uno de los propietarios. Se construyó un muro con ladillo de panal perforado, más sólido y resistente, pero «de nada ha servido», lamenta el propietario, ya que los vándalos «lo han vuelto a derribar con una maza o con un objeto contundente», señala Simó, que explica que «entran por la parte que da a la Glorieta, que suele tener menor presencia policial». El edificio ha sido objeto de numerosos robos e, incluso, de varios intentos de incendio, que la familia propietaria ha venido denunciando ante la policía y el juzgado.

Uno de los propietarios explica que hace unas semanas entró en el almacén «para echar un vistazo» y se encontró con un grupo de jóvenes dentro, que habían accedido al interior de la fábrica a través de un butrón abierto recientemente. Una de las jóvenes, indica el propietario, estaba subida a una barandilla de una antigua escalera, oxidada y endeble por el paso de los años, «con el consiguiente peligro para su integridad física», advierte.

Simó afirma que «han robado todo el cobre, han arrancado de cuajo toda la instalación eléctrica, sólo se ven tubos de pvc colgando de los techos, los baños han sido demolidos a mazazos, se han llevado todo el hierro que quedaba, arrancando las puertas de los montacargas. También han destrozado todas las estanterías „pueden verse por el suelo cientos de ellas„, no queda ni un solo crista», expone el propietario que manifiesta que «da mucha pena ver aquello». Por eso, insta al ayuntamiento a «tomar cartas en el asunto. Es inaceptable que esto ocurra en un edificio situado en el centro de Ontinyent y a la vista de todos», concluye.

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