13 de octubre de 2017
13.10.2017

Entre lo mejor de la arqueología nacional

La pila árabe de Xàtiva y el Guerrer de Moixent forman parte de la muestra del 150.º aniversario del Museo Arqueológico

12.10.2017 | 22:18
Alumnos de secundaria contemplan la pila islámica de Xàtiva en una visita reciente. En el recuadro, el Guerrer.

Es una selección de 150 piezas que figuran entre las más relevantes surgidas de los hallazgos arqueológicos en suelo español de todos los tiempos. Y en ella figuran dos de la Costera: la pila islámica de Xàtiva y el Guerrer de Moixent. La muestra El poder del pasado. 150 años de arqueología en España, que se inauguró el martes en Madrid, en el Museo Arqueológico Nacional (donde vive la dama de Elche), sirve para festejar los 150 años de la creación del mismo. De ahí lo simbólico de concentrar en 150 piezas procedentes de 68 instituciones la riqueza patrimonial del país. La exposición permanecerá abierta al público hasta el próximo mes de abril. En ella pueden contemplarse también joyas como el efebo de Antequera, la corona del rey Sancho IV, el báculo de Numancia o el ídolo de Tara.

Levante-EMV adelantó hace un año que el Museo Arqueológico Nacional de Madrid ya había solicitado formalmente la pila, que se custodia en el museo de l'Almodí de Xàtiva. Sin embargo, lo que parecía una cesión sin el menor problema fue objeto de debate porque dio pie a que el consistorio fije unos criterios para futuras cesiones de esta pieza única. El motivo es que se trata de un objeto muy delicado cuyo transporte no es aconsejable. De ahí que tras la cesión en 2013 para una exposición en la Alhambra de Granada, y después de ésta la de ahora al museo estatal, la idea del consistorio es que los préstamos se reduzcan notablemente y sólo se lleven a cabo en función de la importancia de la exposición para la que es reclamada.

La selección de las 150 piezas expuestas en el Museo Arqueológico Nacional de la que forman parte la pila y la figura de bronce de Moixent es muy subjetiva, según ha admitido el propio comisario, Gonzalo Ruiz: no quiere decir que sean las 150 mejores piezas, entre otras cosas porque hay algunas que han sido solicitadas y no las han prestado. Y tampoco que otras ya no merezca estar en esta muestra. Es, simplemente, una selección bajo el criterio del comisario contra la que cabrían sugerencias, enmiendas y reproches, admite este experto. Pero es, en todo caso, una colección única y de un inmenso valor.

La pila árabe de Xàtiva, del siglo XI y realizada en mármol de la cantera de Buixcarró, es una pieza de extraordinaria singularidad porque los motivos de sus relieves son poco frecuentes, según los expertos. Su seguro la valora en 650.000 euros. La pieza fue de las que en 1918 dieron origen al actual museo de Xàtiva. Cuando se inauguró el segundo museo, el de la Casa de la Enseñanza (2015) la pieza continuó en l'Almodí. Y hoy, a cubierto en una vitrina de cristal, es la joya del museo.

La cesión de la pila en otras ocasiones no ha estado exenta de polémica. En 1998, el entonces alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, se negó a prestarla porque era Catalunya quien la solicitaba. El primer edil, visto el chaparrón de críticas que recibió, cambió de explicación y dijo que no la cedía porque los técnicos lo desaconsejaban. Pero después la cedió a una muestra en Madrid. Y en 2013, a Granada.

La otra gran pieza emblemática de la Costera que se expone desde el martes en Madrid es el Guerrer de Moixent. El Museo de Prehistoria de Valencia, dependiente del Área de Cultura de la Diputación de Valencia y propietario de la pieza, ha sido invitado a participar mediante la cesión, en préstamo temporal, de diferentes obras de su colección permanente. Entre las que destaca la figurita en bronce del guerrero íbero, hallado en la Bastida de les Alcusses. Otras piezas valenciana cedidas a la muestra son el vaso de la danza guerrera del Tossal de Sant Miquel de Llíria; la plaqueta grabada en piedra caliza de la Cova del Parpalló de Gandia, con representación de una cierva, del Paleolítico superior; dos cucharas de hueso y un vaso gemelar con decoración cardial de la Cova de l'Or de Beniarrés, entre las piezas destacadas del Neolítico; trescientas monedas de oro del tesoro almorávide de la calle Santa Elena de Valencia, del siglo XI; y, para finalizar, el conjunto de bronces de Huerta de Arriba, Burgos, proveniente de una colección adquirida por el Museo de Prehistoria de Valencia en 1929. Quizás, uno de los museos de España «que ha contribuido de forma más generosa, en cuanto a préstamo de obras se refiere, en el proyecto del Museo Arqueológico Nacional para la celebración de su 150 aniversario», destacan desde la propia institución. El Guerrer es todo un emblema valenciano, icono de la importancia histórica del territorio valenciano.

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