15 de febrero de 2018
15.02.2018
Polémica

El casco antiguo de Xàtiva se queda sin opciones de albergar las nuevas oficinas de la diputación

La institución provincial baraja 8 posibles emplazamientos, todos ellos fuera del centro histórico - Iniciativa Cívica censura la «falta de planificación» y la oportunidad perdida de revitalizar el conjunto BIC con un gran servicio - El proceso genera descontento en las filas socialistas

15.02.2018 | 11:02
El casco antiguo de Xàtiva se queda sin opciones de albergar las nuevas oficinas de la diputación

Ocho locales vacíos de Xàtiva compiten por albergar las nuevas oficinas de recaudación tributaria y asistencia técnica de la Diputación de Valencia, que hasta ahora se asentaban en la Avenida Selgas. Todas las ofertas admitidas por la institución provincial en el procedimiento abierto para encontrar una subsede en régimen de arrendamiento se localizan fuera del ámbito del centro histórico. Un «olvido» criticado con dureza por los círculos locales en defensa del patrimonio que también ha generado descontento en las filas del PSPV.

La diputación está dispuesta a pagar hasta 21.924 euros anuales durante un periodo máximo de 10 años por el alquiler del espacio. Los únicos requisitos exigidos en el contrato (valorado en 219.240 euros) son que el local sea un bajo y tenga una superficie de entre 300 y 350 metros cuadrados, que se ubique en una zona residencial y que disponga de acometidas para los suministros básicos de luz y agua.

Iniciativa Cívica per la Recuperación del Centre Històric califica de «descorazonador» que no se incentive el establecimiento de un servicio de tanto calado como éste en el casco antiguo mediante fórmulas de «discriminación positiva» que eviten que el conjunto BIC «quede excluido antes de jugarse la partida», teniendo en cuenta que parte de una situación de clara desventaja. «Aquí la gente tiene menos servicios, más barreras, hay despoblación y envejecimiento y las casas se están quedando vacías», lamenta el presidente del colectivo, Lluís Pellícer. «A estas alturas, ya se tendría que tener claro, antes de comenzar la búsqueda, que el centro histórico se va a quedar sin ninguna opción de alojar el servicio. Es incuestionable que en esta zona de la ciudad las cosas son siempre más difíciles y complicadas», agrega Pellícer, para apuntar que «las administraciones públicas deberían predicar con el ejemplo» y alentar la llegada de particulares fijando sus oficinas en el área. Desde la entidad echan en falta «una mayor visión de conjunto» y más «voluntad política» para «dotar de contenido real a una serie de buenas intenciones reiteradamente verbalizadas» a través de «muchas charlas y conferencias».

Aunque los bajos con las dimensiones requeridas no abundan en el casco antiguo, desde la asociación señalan diversos inmuebles válidos, no solo comerciales, sino también edificios vacíos que podrían servir para diversos usos con un mínimo acondicionamiento. Pellícer subraya que el servicio comarcal generaría un impacto muy positivo en la zona por el gran flujo de trabajadores y usuarios de la Costera que recibe.

El malestar por lo que se considera una oportunidad perdida para dar vida y dinamizar el centro histórico alcanza a las filas socialistas y se extiende incluso a algún concejal del equipo de gobierno. Las voces críticas consideran que ha faltado planificación y coordinación a la hora de tener identificados los posibles inmuebles del centro histórico que podrían albergar la oficina tributaria comarcal. La convocatoria de la diputación pasó desapercibida para muchos propietarios: los interesados solo dispusieron de 15 días para presentar sus propuestas.

Los ocho incumplen los trámites
La apertura de ofertas del proceso se hizo pública este lunes. Los 8 propietarios que se disputan el arrendamiento han incumplido los trámites y han sido emplazados a subsanar deficiencias y a presentar una serie de documentos vitales que obviaron en sus propuestas bajo la amenaza de quedar excluidos.

Entre los emplazamientos que aspiran a acoger las oficinas tributarias, el más caro es el ofrecido por los propietarios del local de moda Creaciones Suay, en la Baixada de l'Estació. Su precio, 5,22 euros/m2, coincide con el importe máximo tolerado para acceder al proceso. Una antigua tienda de muebles en la calle Pare Claret, junto a Aquasport, representa la oferta más barata. La propuesta más céntrica se halla en un bloque de edificios de la Albereda, en unas oficinas situadas arriba de la tienda de Paco García. La más alejada está en el sector Palasiet, en la calle Música Vella, y es propiedad de Gestiones Inmobiliarias de la Comarcal, SL. Este local está tapiado, en un estado precario por su nulo uso, y necesita ser acondicionado, al igual que otro bajo ofertado en la calle Reina o los dos locales comerciales ubicados de forma contigua en la pasarela comercial de la calle del Conde de Urgel.

El precio del alquiler es el criterio más valorado en los pliegos del concurso (60 puntos), pero no el único. Los bajos con una superficie útil de 350 m2 tendrán 20 puntos adicionales. Otros aspectos tomados en cuenta son la iluminación, la accesibilidad, la calidad espacial y la presencia de desniveles.

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