Levante-EMV/Efe, Valencia
La crudeza y belleza de los ciento sesenta grabados del artista Francisco de Goya de la colección Goya. Grabados: Caprichos y desastres se puede contemplar en una exposición que acaba de abrirse en el Museo de Historia de Valencia y que ha sido organziada por la CAM.
La exposición, que permanecerá abierta hasta el 28 de junio, dos de las series completas del grabador y pintor de Fuendetodos: los ochenta caprichos y los ochenta desastres, dos visiones de la humanidad y sus contradicciones en el mundo de Goya realizados en una época convulsa, de guerra y de miserías.
Con ellas el artista rompió moldes artísticos en 1778 al crear el famoso "agarrotado", en el que mostraba a través de la expresividad del grabado la muerte con toda su crudeza.
Esta es una oportunidad que se da pocas veces ya que reunir dos series completas es complicado y quizas sólo fácil de ver en su totalidad en el museo que el artista tiene en Zaragoza donde se conserva una tirada de todas ellas.
En la primera parte de estas láminas, se observa la innovación técnica que introdujo el pintor en el siglo XVIII, con la mezcla del aguafuerte y el aguatinta.
Pero también la crítica social se refleja en estas piezas que ofrecen una panorámica satirizante de la corte, el ejército, la hipocresía, la ignorancia y la corrupción de las clases dominantes, unos temas que se completan con imágenes de brujería.
Los Desastres de la Guerra fue la siguiente gran colección de grabados de Goya, que no vería la luz hasta 1863 y, en ella, el artista muestra escenas directamente relacionadas con la guerra, junto a otras producidas después de la contienda, en las que se observan los desvaríos de la reacción absolutista de Fernando VII. Es aquí donde el artista expone con una crudeza singular el dolor, cualquiera que sea su procedencia, y no hace distinciones entre buenos y malos al uso tradicional.
En esta muestra, terror, miseria y muerte son, en unas pocas imágenes, las pinceladas de Goya para expresar la gran capacidad humana para el mal.