Efe, Cannes
El cineasta español Alejandro Amenábar desveló ayer en el Festival de Cannes Ágora, su filme "más ambicioso", que calificó de un "viaje de exploración al pasado" y del que aseguró que "no es fácilmente clasificable".
La película fue exhibida fuera de competición, dentro de la selección oficial del festival, y fue recibida con aplausos por prensa y críticos presentes en su primer pase, en la que es la primera participación del director en este evento.
Amenábar confesó sentirse como "un niño con zapatos nuevos" por su estreno en Cannes, la primera oportunidad de ver la reacción del público ante una película que ha costado 50 millones y que, a pesar de ser tan ambiciosa dentro de su carrera, "no ha sido traumática".
Ágora, un peplum situado en la Alejandría dominada por las tensiones entre cristianos y judíos, durante la decadencia del control del Imperio romano, plantea en largometraje (141 minutos) el conflicto entre la razón y la intolerancia.
"Está a medio camino a lo comercial, pero es muy personal", declaró Amenábar a la prensa española antes de la proyección del filme, rodado en inglés y protagonizado por la actriz Rachel Weisz en el papel de Hipatia.
El eterno Capitán Trueno
También pasó por Cannes el interminable proyecto de adaptar al cine El capitán Trueno, que se llevará a cabo, según se anunció en una rueda de prensa con Elsa Pataky, quien encarnará a Sigrid, y Daniel Calparsoro, que dirigirá en sustitución del valenciano Pau Vergara la película, de la que no se desveló el nombre del protagonista.
Será un actor internacional "muy conocido", según sus responsables, pero todavía no se desveló el nombre del encargado de interpretar al caballero medieval.
En la sección competitiva, la acción coreográfica del hongkonés Johnnie To se coló en la solemnidad de Cannes con Vengeance, protagonizada por el rockero y actor francés Johnny Hallyday, mientras el director filipino Brillante Mendoza compensó tamaña frivolidad con sadismo a tiempo real de Kinatay.