J. R. S., Valencia
El Museo de Bellas Artes de Valencia, San Pío V, ya ha retirado de sus salas góticas uno de los retablos que ha sufrido las consecuencias de los problemas de climatización que tiene el centro.
Si durante varias semanas el retablo El Juicio Final con San Miguel permaneció expuesto repleto de pequeños papeles con cola para evitar que su pintura saltara, el pasado domingo la pieza no estaba colgada en su emplazamiento. En el lugar de la obra, atribuida al Maestro de Cabanes y al de Artés, figuraba una cartela que advertía que el retablo se encontraba en el departamento de restauración donde estaría siendo tratada por los técnicos.
Si realmente, como ha venido asegurando la Generalitat a través de sus diversos comunicados, la seguridad y conservación de las obras expuestas en el San Pío V estaba garantizada, pese a los problemas de climatización, este hecho deja en evidencia todas las afirmaciones realizadas.
El retablo El Juicio Final con San Miguel fue la primera de las obras cuya evidencia de que atravesaba un delicado estado de conservación a causa de los niveles de humedad y temperatura del centro quedó a la vista de los visitantes.
El San Pío V es titularidad del Ministerio de Cultura aunque su gestión está transferida al gobierno autonómico. La responsabilidad sobre el funcionamiento del museo recae en el departamento de Patrimonio, a cuyo frente se encuentra Paz Olmos. La gran mayoría de las colecciones que exhibe el museo son titularidad del Ministerio de Cultura y la Academia de Bellas Artes de San Carlos.
El Juicio Final era una evidencia innegable aunque otras piezas muestren también grietas debido al desprendimiento de estucos, tal como ha reconocido la propia Conselleria de Cultura. De momento, el retablo no es la única obra que ha sido retirada. También ha sido descolgada y para el mismo fin, su restauración, la tabla Santiago besando la mano de la Virgen, de Nicolás Borrás. Esta obra, de menor tamaño, también presentaba grietas. Estaba situada en una sala en la que figuran otras obras con el mismo problema e incluso con signos de pérdida de pigmentos.
El sistema de climatización del museo lleva desde febrero averiado y funcionando a un 60% de su capacidad. Sin embargo, la dirección del museo ha venido asegurando que la conservación de las obras de arte no corren peligro.
Hasta junio no llegará la máquina de recambio por lo que su sistema de climatización no estará en perfecto estado de funcionamiento hasta bien entrado el próximo mes.