J.R.S. VALENCIA
Mora Carbonell pertenece a una generación de pictoralistas valencianos-Sanz, Peydro o Matutano-que desde el anonimato, pero sobre todo la afición, dejaron secuela. En el caso del de Alcoi, además, lo hizo en el mundo al que accedió gracias a las revistas, pero sobre todo por los premios que ganó cuando la fotografía era en España más que un arte, un oficio y él lo entendió como una evasión que le sacaba de su propio mundo profesional.
La herencia o esa forma de entender la fotografía se muestra ahora en la exposición que ayer inauguraba el museo de Etnología del Centre Cultural de la Beneficència. A través de cerca de 90 imágenes, muchas de ellas de época, la exposición L'encant discret dedicada a Mora Carbonell exhibe su capacidad técnica pero sobre todo su forma de entender el pictoralismo, esa técnica que fuerza la fotografía para modificar el resultado original y acercarla lo máximo posible al cuadro. En muchas de sus imágenes, ese paso queda confundido o consigue aproximarlas incluso hasta el impresionismo más académico.
La exposición, que ha sido patrocinada por Caja Madrid y cuyo comisario es Salvador Calabuig, además, tiene un componente de carácter histórico ya que muestra escenas cotidianas junto con los paisajes que envolvían al creador: un mundo que recrea las poblaciones del Comtat, L' Alcoià o Castalla entre los años treinta y los ochenta, pero también otros escenario como la propia Albufera de Valencia, una mirada entre la nostalgia y el sentido crítico y social de sus pobladores y sus propias realidades: el mundo de la naturaleza, el mar, el hombre o el mundo rural que lo envolvía todo.
La muestra permite hacer un recorrido por parte de la geografía valenciana a través de unas imágenes pictoralistas amables que lo que pretendían era agradar, recordaba ayer Calabuig para quien Mora fue un pictoralista cuya estética tomó referentes del romanticismo literario y pictórico.
"Sus composiciones, centradas en temas costumbristas, lograron imágenes casi irreales, con un componente épico y una fuerte construcción, casi escenográfica", añadía el comisario para recordar que su trabajo se puede entender todavía mejor ya que comparte fechas con la muestra dedicada a José Ortíz Echagüe, uno de sus maestros y que también exhibe el museo valenciano.