EFE LONDRES
AEG Live, la empresa que convenció a Michael Jackson para que ofreciera 50 conciertos en el auditorio O2, de Londres, puede sufrir ahora pérdidas de hasta 348 millones de euros, informó ayer el diario británico The Times.
Fue Randy Phillips, director de esa compañía norteamericana, quien persuadió al cantante para que diera una serie de conciertos de despedida en ese auditorio a partir del próximo mes, ahora frustrada por su repentina muerte.
En cuestión de horas, un millón de personas intentaron conseguir entradas para los diez conciertos programados inicialmente, que pronto se convirtieron en cincuenta.
Las entradas pasaron rápidamente a la reventa, donde se ofrecieron a precios superiores a los mil euros.
Según The Times, algunas declaraciones del propio Jackson sobre la gira daban a entender que la intervención de agentes, asesores, promotores y personas interesadas en recuperar el dinero que les debía el cantante, había hecho que las cosas escaparan a su control.
Según la prensa especializada, estas actuaciones permitirían al artista sanear sus maltrechas financias, pues se calcula que arrastraba una deuda de unos 355 millones de euros.
El fallecido cantante confiaba en su vuelta a los escenarios para superar sus problemas financieros, que le habían llevado a hipotecar o vender gran parte de sus activos.