EFE/LEVANTE-EMV BERLÍN/VALENCIA
La coreógrafa alemana Pina Bausch, considerada como la renovadora de la danza moderna, murió ayer a los 68 años, víctima de un cáncer fulminante, tan sólo unos días después del estreno de su última producción. La muerte de Bausch cayó como una bomba en Alemania. Bausch, que recibió el Premio Mundial de las Artes Valldigna, de la Generalitat, en 2003, tenía planes para una película con Wim Wenders. Hace cinco días se le diagnosticó un cáncer que ha resultado fatal, informó el Wuppertaler Tanztheater.