Lo que leemos es consecuencia del selector personal que habita en nosotros. Cada cual elige sus libros, sus autores, por diferentes razones. Las mías, en principio, fueron producto de cierta rebeldía juvenil, como he confesado muchas veces: mis mentores me aconsejaban lecturas ortodoxas y a mí me iban las heterodoxas. Por eso me formé en Unamuno y no en Ortega, en Baroja y no en Varela, en Machado y no en Pemán, en Buero Vallejo y no en Alfonso Paso, en García Berlanga y no en Rafael Gil. Cada cual tiene sus preferencias y busca encontrarlas en donde estén, aunque sea en la trastienda de una librería de los años cincuenta. Christe, eléison.
De un tiempo a esta parte, me aparecen en cualquier lugar de casa las obras de Paul Auster (New Jersey, 1947) en Compactos Anagramas. Mi mujer se ha enganchado a este autor a quien, dadas las circunstancias, terminaré leyendo algo. Quizá Un hombre en la oscuridad (2008), que me ha recomendado encarecidamente. De momento, le estoy ojeando Experimentos con la verdad, un cóctel de trabajos variados y breves. En una entrevista declara: "En mis libros, siempre intento dejar suficiente espacio en la prosa para que el lector la habite; porque en definitiva creo que es el lector, y no el autor, quien escribe el libro". La voluntad de ambigüedad resulta meritoria, pero la humildad de reconocer que la obra se termina con la participación del lector merece todos los elogios. Creo que terminaré leyendo a este norteamericano. Kírie, eléison.
El verano, como sabéis, es propicio para festivales musicales. En Andorra la Vella cuentan con uno que tiene al órgano como protagonista; motor del evento es el organista Ignacio Ribas Taléns (València, 1963). El pasado sábado en la iglesia de San Esteban de la capital andorrana, tuvo lugar un concierto en el que se estrenó Excèntric, composición de Vicente Roncero (València, 1960) por encargo del Institut Valenciè de Música, quien explica que la obra, escrita para quinteto de viento metal y órgano, "tiene un solo movimiento dividido en siete seccione; cada una de estas secciones son independientes del resto, hecho que provoca la excentricidad de la obra, que actúa como una serie de sículos excéntricos". Spanish Brass fue el quinteto y Ribas, el órgano. Ribas y Roncero, dos valencianos llenando de música los valles de Andorra. Laus Deo.
Los libros y las músicas son para el verano, así que déjennos tranquilos. ¡Por favor, bajen sus voces, que ya volverá septiembre con sus habituales estridencias! Y es que cuán gritan esos malditos. De sus alaridos, liberanos, Domine.