A. G. VALENCIA
Francisco Brines (Oliva, 1932) se ha visto envuelto sin quererlo en el conflicto entre el Ayuntamiento de Zalamea de la Serena (Badajoz) y la Sociedad General de Autores (SGAE), ya que él es el responsable de la adaptación de El alcalde de Zalamea que los vecinos del municipio extremeño representan cada año y por la que se niegan a pagar derechos.
La cantidad es pequeña (95 euros por representación) y el poeta valenciano está dispuesta a dejarla pasar. "No me importan nada los derechos de autor de Zalamea; si quieren, dejo de percibirlos", afirmó ayer a Levante-EMV.
Brines habló ayer con los representantes de la SGAE y se puso al corriente de la situación: cobró derechos por la representación popular hasta 2003, desde el año siguiente no ha visto nada. En total, la cantidad no alcanza los mil euros, muy lejana de los 12.000 que, inicialmente, el ayuntamiento dijo que tenía que abonar a la entidad gestora de los derechos por la obra de Pedro Calderón de la Barca.
Estas medias verdades es el hecho que más ha dolido al miembro de la Real Academia Española (RAE): "No sabía nada, no hice nada y me encuentro con este lío, pero con cosas que no acaban de ser ciertas". Brines, no obstante, está a expensas de hablar con el alcalde de Zalamea de la Serena para aclarar todo el asunto. Se ha dicho también que el poeta había cedido los derechos, pero él no recuerda ese hecho; en todo caso, "debería estar por escrito". El escritor sí que recuerda que estuvo un año en el pueblo y la tradición le gustó mucho por la participación ciudadana y el entusiasmo de los vecinos en la obra.
Francisco Brines, que disfruta del descanso veraniego en su casa de Oliva, defiende la actuación de la SGAE, pues "cumple con su deber de mirar por el interés de los asociados". Pidió además lo mínimo, argumenta, al tratarse de teatro aficionado. El trasfondo es que "la gente no entiende que los autores han de cobrar".
Lo mismo con "Fuenteovejuna"
Tras el caso citado, la alcaldesa de Fuente Obejuna (Córdoba), Isabel Cabezas, también ha considerado absurdo tener que pagar por representar la historia del pueblo y considera un "atraco" que la SGAE quiera cobrar (11.600 euros) por las funciones de Fuenteovejuna en el municipio.