EFE VENECIA
La soledad más extrema, el miedo, la hipocresía y la crítica pura y dura protagonizaron ayer la segunda jornada de la competición oficial de la Mostra de Venecia, con dos películas tan interesantes como difíciles: The Road, de John Hillcoat, y Life During Wartime, de Todd Solondz.
Además, fuera de concurso, se proyectaba Videocrazy el documental que destapa la obsesión y el poder de la imagen en una Italia creada por el imperio mediático de Berlusconi. Erik Gandini es el creador de esta obra de 85 minutos de duración que gira en torno al poder audiovisual del primer ministro italiano propiciando que la fama sea el objetivo vital de gran parte de la población. El trailer del mismo fue prohibido por la cadena pública de televisión.
Las dos películas a concurso dejaban buen sabor de boca. John Hillcoat y Todd Solondz han traído a Venecia dos películas duras, aunque de estilos y objetivos diferentes, bien rodadas e interpretadas, con menos parafernalia publicitaria y mucho más cine que mostrar.
Basada en una novela de Cormac McCarthy, The road es una historia apocalíptica, dramática y sin esperanzas, la de un hombre (Viggo Mortesen) que huye de un mundo casi desierto y tomado por bandas de delincuentes en un recorrido desesperado hacia ninguna parte, con el único objetivo de salvar a su hijo.
También es una historia de la soledad que siente ante la falta de su mujer, una Charlize Theron que se convierte en la imagen de un pasado con esperanza.
Frente a la dureza de The road, Life During the Wartime es el último trabajo de Todd Solondz, que con esta historia parece tomar el testigo de su cinta más reconocida, Happiness.
Crítica, ironía, hipocresía, odio, amor, necesidad y también soledad son algunos de los elementos que aparecen y desaparecen por esta película que es una parodia acidísima de la sociedad actual.