J. R. S. VALENCIA
Si la celebración de la primera antológica de Joaquín Sorolla en el Museo del Prado lo reconocía definitivamente como uno de los grandes de la pintura europea de todos los tiempos, las cifras de visitantes alcanzadas después de tres meses de exhibición-sin contar el millón que superó antes de abrir sus puertas en el edificio del Paseo del Prado- no sólo corroboran su tirón popular sino que refrenda la importancia de su obra dentro de un imaginario que muchos no consideraban hasta ahora tan colectivo.
Y es que, la muestra del artista valenciano organizada por Bancaja y que se clausura el próximo fin de semana no sólo se ha convertido en la más visitada de la última década en el Prado sino que sólo ha sido superada por la antológica que el museo dedicó a Velázquez. Además, en plena época estival un período que algunos museos no consideran siempre el de mayor atracción popular por la singularidad de las fechas.
Si bien el Prado ya tuvo que ampliar los horarios debido a la demanda de entradas, ahora lo que se han agotado son las entradas vendidas de manera anticipada para el horario normal. El Prado no cerrará las salas con el centenar de obras del pintor valenciano el próximo fin de semana hasta la medianoche y sacará a la venta nuevas entradas para visitas en un horario especial. La venta por internet ha funcionado como nunca se esperaba. Un 32% de las mismas han sido adquiridas por este sistema lo que significa que un alto porcentaje de visitantes se ha desplazado ex profeso a Madrid. Julio y agosto fueron los meses de mayor afluencia con 126.000 y 130.000 visitantes respectivamente.