ALICIA G. DE FRANCISCO VENECIA/EFE
George Clooney presentó ayer en Venecia The men who stare at Goats dirigida por Grant Heslov y que, bajo la apariencia de una comedia alocada, lanza una crítica a la guerra llena de cinismo e ironía.
El actor estadounidense Grant Heslov debuta como director de largometrajes tras realizar varios cortos y tras haber escrito, junto a Clooney, el guión de Buenas noches, y buena suerte.
La película es una comedia negra de fuerte contenido contra la guerra y contra la administración estadounidense de George W. Bush por su actuación en Irak.
Se trata de una historia ambientada en Irak después de Sadam Hussein y basada en un libro de Jon Ronson, que desveló los experimentos sobre cuestiones paranormales realizados en el Ejército estadounidense y que apuntó a esa corriente espiritual como la inspiración de las modernas técnicas de tortura utilizadas en las prisiones de Guantánamo y Abu Ghraib.
Junto a Clooney y Ewan McGregor están Jeff Bridges y Kevin Spacey, en papeles menores pero complementan esta historia, que sigue la tradición de las comedias surrealistas de los Cohen.