R. F. VALENCIA
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Tres años después de finiquitada la Bienal de las Artes, un encuentro que iba a convertir a Valencia en el referente mundial de las artes plásticas y que enterró en tres ediciones un buen montón de millones, la Fundación que absorbió el proyecto aún arrastra unas deudas que alcanzan los tres millones de euros. Esta cantidad se debe principalmente a entidades financieras.
Además, la deuda que mantenía con quien fue su director, el italiano Luigi Settembrini, un experto en moda traído por la entonces secretaria autonómica de Cultura, Consuelo Ciscar, metido a organizador de eventos culturales, fue del todo abonada a lo largo de 2008. Settembrini denunció a la Generalitat por despido improcedente. Ganó el pleito y consiguió una indemnización que rondó los 1,4 millones de euros, más de trescientos mil correspondientes a intereses de demora por el cobro. Durante 2007 la Generalitat ya fue obligada a depositar la mitad de la deuda contraída con Settembrini.
La Generalitat eliminó la Bienal después de la celebración de una edición cuyo coste superó los once millones de euros, una cantidad que fue gastada en apenas los tres meses de duración de un evento que no movía visitantes pese a la inversión pero que la administración cuantificaba en impactos mediáticos. Durante 2007 la deuda acumulada llegó a superar los siete millones de euros.
La Generalitat, tras la disolución del ente que organizaba la Bienal, creó una nueva fundación a la que denominó Fundación de la Comunidad Valenciana para la Promoción de las Artes Contemporáneas. Se da la circunstancia de que esta fundación asumió tanto la deuda como el patrimonio de la anterior cuantificado sólo en material de oficina.
La nueva fundación apenas tiene actividad y desde hace más de un año únicamente se ha dedicado a preparar una exposición titulada Cien por cien valencianos que estará dedicada a nuevos creadores. Sin embargo, la nueva entidad dispone de una céntrica sede social así como tuvo asignados para 2008 de más de 150.000 euros para el pago de sueldos y salarios.