Los alumnos de la cátedra de Microbiología del profesor Sanchis Bayarri, tenían la misión de pasar por las casas más acreditadas del Barrio Chino, especialmente por la Calle En Bany, para inyectar penicilina a las chicas que deseaban mantenerse siempre limpias. En aquellos años, en un bajo de la calle ya se anunciaba la venta de preservativos que el vendedor los probaba ante el comprador hinchándolos. Valían un duro. Por entonces, las casas de lenocinio mantenían prestigio y no habían sufrido todavía el cierre de las mismas algo que quedó en rumor al acabar la guerra. Se impuso la doble moral y la excusa de que quienes habían luchado en los frentes necesitaban solazarse.
En tiempos anteriores al conflicto bélico ya había habido algún intento por moralizar y de ahí que en La Traca se publicaran los siguientes versos: «Les putes de toda Valencia/ ens dirigim amb tot honor/ per el drets que te la figa/ en instancia o lo que siga/ al senyor Gobernador».
En los años de Al vent era frecuente ver atracadas en el puerto unidades de la VI Flota de Estados Unidos. Los marines inundaban el barrio chino y ello fue motivo para que en el libro de Microbiología de los profesores Matilla, Pumarola y Bravo se anunciaran los peligros de las enfermedades venéreas que, supuestamente, contagiaban la estadounidenses. Se les atribuían el gonococo y demás enfermedades de transmisión sexual. Lo mejor de la marina fue el concierto que dio en el Ateneo su orquesta con música de Glen Miller y Benny Goodman.
Valencia era ciudad en la que se podían adquirir cartones de Chesterfield a 11,50 la cajetilla cuando en los estancos estaban a dieciséis. Probablemente, por el contrabando que llegaba por el puerto.
Raimon creció universitariamente con los profesores, Alcayde Villar, Julián San Valero, José María Jover, Sánchez Castañer, éste se casó ese año y por medio de Jover convidó a los alumnos a un desayuno, Reglá, Ubieto y Fletcher. Alguno de ellos tuvo gran importancia en su formación intelectual y política.
Don Francisco Alcayde, quien con don Ángel Lacalle, profesor de literatura, represaliado y por ello catedrático en la Xàtiva de Raimon, componía el dúo que tenía licencia para escribir en Levante y Las Provincias era catedrático y daba los alumnos de primero Fundamentos de filosofía cuyo autor era Adolfo Muñoz Alonso quien apenas apareció por Valencia. «Es síntoma de cordura afiliarse para no errar que díscolos y tránsfugas...» eran los primeros párrafos del farragoso texto.
Don Francisco decía el primer día de curso que comprendía que su asignatura no creara entusiasmos y por ello entendía que la estudiaría aquél a quien agradara. Daba a elegir dos temas para los exámenes y Raimón colocaba dos papelillos con el tema que por mayoría se había decidido examinarse y sacaba del sombrero de don Paco el del número convenido. Previamente, todos pasaban por el bedel que les daba papel y se llegaba al examen con todo escrito. Don Francisco era santo varón. El bedel era un experto en pelota valenciana y daba lecciones sobre las cualidades de Julio Palau Lozano «Juliet de Alginet» y la elegancia de Antonio Reig «Rovellet».
Aquél año de Al vent el acontecimiento taurino más relevante fue la alternativa de Curro Romero, el 18 de marzo, de manos de Gregorio Sánchez. Curro fue luego yerno de Concha Piquer. En agosto tomó la alternativa en el coso valenciano Antonio Vera y fue su padrino su hermano Enrique, diestro que compaginó la actividad taurina con la cinematográfica.
El año de Al vent fue especialmente doloroso desde el punto de vista futbolístico porque fue la temporada en que se retiró Antonio Puchades el gran ídolo valencianista. El Valencia acabó cuarto en la Liga y en sus filas tenía entre otros a Pesudo, Quincoces II, Piquer, Sócrates, Mestre, Sendra, Pasieguito, Mañó, Fuertes, Walter, Buqué, Seguí, Machado y Joel. El Levante, encuadrado en el segundo grupo de Segunda, alcanzó la segunda plaza detrás del Elche, que ascendió a Primera con César como entrenador y jugador.
Al vent ha cumplido medio siglo y sería perverso olvidar que Raimon es también autor de Diguem no y otros títulos que aún levantan de los asientos a gentes de sus generación e incluso mucho más jóvenes como ocurre en sus recitales. Raimon es también quien canta a Ausiàs March o Roïs de Corella. Es el cantante que reivindica los poetas más importantes de Valencia. Fue y sigue siendo una referencia artística y política.