"La película no intenta seducir al espectador, y eso me parecía original", se justificaba ayer Chiara Mastroianni, protagonista de "Making Plans for Lena", dirigida por Christophe Honoré. "Es mucho más humano mostrar la contradicción del personaje, me gusta que pueda llegar a ser irritante para el espectador". El filme francés traza de paso un reflejo de las contrapartidas del feminismo: "Hay una gran presión social y familiar sobre la mujer, una especie de culpabilidad relativa a la maternidad", aseveró Honoré. La hija de Marcelo Mastroianni y Catherine Deneuve profundizó en el tema: "La película demuestra que existe una paradoja entre lo bien que nos parece que un padre se quede con la custodia de sus hijos y lo mal visto de una mujer que renuncia a ellos. Consideramos que los abandona." m. s.san sebastián/efe