Los restos del edificio conocido hoy en día como «l´Enginy d´Oliva» son una parte de un enorme complejo arquitectónico singular, emplazado en el casco histórico de la ciudad. Fue construido en el siglo XVI como contenedor específico para la actividad de transformación de la caña de azúcar en azúcar.
Su ubicación vino determinada por el trazado de la popular «Séquia Mare», que abastecía de agua la ciudad y sobre todo permitía el movimiento de una gran rueda hidráulica. En la conocida Plaça de la Bassa se formaba la balsa que movía el molino ubicado junto la calle del Molí, que era en realidad el que creaba la energía para el funcionamiento de esta industria tradicional olivense en aquella época.
Apenas se ha conservado poco menos de la mitad de lo que fue el edificio original, pero el Ayuntamiento de Oliva inició hace varios períodos corporativos una política de cara a la conservación de los restos que quedan en pie y al mismo tiempo no se descarta que en un futuro se puedan restaurar, a tenor de la importancia histórica que tiene este complejo vinculado a la antigua industria del azúcar en la comarca.
m. font oliva