LEVANTE-EMV VALENCIA
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El Teatro Rialto de Valencia resucita de entre los clásicos del Siglo de Oro a un autor injustamente olvidado como es Gaspar Aguilar y lleva a escena una comedia de enredo que plantea una disyuntiva entre amor e interés, siempre en verso y acompañada de fragmentos musicales. Bajo el título El mercader amante, la obra que se estrena hoy se traslada a los años cincuenta y adopta toques a lo Billy Wilder de El apartamento de puro divertimento.
El adaptador de la obra, Pedro Montalbán, calificó al autor valenciano Gaspar Aguilar de un "desconocido y olvidado", del que "sólo se conoce que tiene en Valencia una calle dedicada que, por cierto, lleva al Cementerio General". En efecto, Gaspar Aguilar (Valencia, 1561- 1623), predecesor de Lope de Vega, es un dramaturgo prácticamente nunca representado en Valencia.
Con El mercader amante, Teatres completa una trilogía sobre la comedia barroca valenciana, que inició con La viuda valenciana, de Lope de Vega, y siguió con El narciso en su opinión, otro autor clásico valenciano muy poco representado.
"Es una manera de investigar nuestros orígenes", y trasladarlos a espectadores y estudiosos pa?ra que "nuestros autores sean algo más que una calle" de la ciudad, apuntó la directora de Teatres, Inmaculada Gil Lázaro, que presentó la obra junto a su director, Jaime Pujol (el inspector Casqueiro de la serie El comisario).
El argumento gira en torno a Belisario, un mercader valenciano que somete a prueba la sinceridad de sus dos doncellas, Lidora y Labinia, simulando que ha perdido toda su riqueza, para comprobar quien le quiere por sí mismo. Una historia que Pujol ha trasladado al "mundo del cortejo entre jefes y secretarios" de los años 50 -de ahí la referencia a El apartamento-, con momentos musicales pe?ro sin perder el verso.