La bisnieta de Ruperto Chapí, María Ángeles Tejedor, manifestó ayer su satisfacción por la decisión del Palau de la Música ya que, aunque se trata de una "noticia triste", se eliminan "susceptibilidades" y "lo más importante es que el arte no se politice".
La heredera de Chapí recordó que, aunque ya no están vigentes los derechos económicos, "el derecho moral continúa", por lo que la familia rechazaba la posibilidad de que se introdujeran cambios en el texto original.
Tejedor reveló haber recibido una llamada de la presidenta del Palau de la Música, María Irene Beneyto, en la que le informó de la decisión de no interpretar la pieza en el concierto previsto y programarla en otra ocasión "de manera íntegra". Además recalcó que sentía pena porque finalmente no se pueda oír la obra en el concierto conmemorativo, aunque observó que quizás no era el momento "más oportuno".
La heredera reflexionó sobre el hecho de que "el arte y la música no tienen política, no son ni de derechas ni de izquierdas". Agregó que Ruperto Chapí "era de Villena y adoraba su tierra y también era español y quería a Cataluña", al tiempo que se mostró convencida de que una obra "no tiene que ser cambiada ni por Valencia ni por Cataluña".
Por su parte, el PSPV presentaba ante el consejo de administración del Palau un escrito en el que reclama una "convocatoria urgente" del organismo para averiguar quién "decidió y apoyó la censura" del texto original y, en consecuencia, exigir las correspondientes responsabilidades políticas.
En su escrito, el grupo socialista pide que Beneyto explique por qué se intentó hacer esta "manipulación" y si piensa tomar alguna medida para evitarlo. El concejal del PSPV Juan Soto manifestó que este asunto, independientemente de que se pueda producir una rectificación, "no ha quedado lo suficientemente aclarado" y recordó que el hecho no se trató de acortar la pieza para adaptarla a una versión, sino de sustituir unas palabras por otras, algo que no es lo mismo, argumentó.