Su vida se caracterizó por el trabajo. En 1930 organiza el Museo Provincial de Castellón del que fue director. En 1943 el régimen franquista le represalió destinándolo al Instituto de Tortosa como profesor de Historia. En 1954 es nombrado Comisario Local de Excavaciones Arqueológicas de Tortosa. Pese a todo, mantuvo su fidelidad republicana al extremo de vestir siempre de negro como traje de luto. En su regreso a Castellón en 1959 fue un profesor inolvidable, y recibió infinitas recompensas: la Encomienda de Alfonso X El Sabio, la Medalla de Oro de la Ciudad de Amposta, la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya, la Medalla de Oro de la Diputación de Castelló y la Distinción al Mérito Cultural de la Generalitat Valenciana, tras donar a la Diputación de Castellón colecciones etnográficas y de cerámica que hoy avalan contenidos del Museu de Belles Arts de su ciudad natal. Esteve murió en Castellón, a los 94 años, en 2001. Sus cenizas están esparcidas en el Museu de Belles Arts por el que tanto trabajó en épocas de guerra y paz.