Una mirada británica sobre Valencia

Webster narra su marcha de la ciudad a un "mas" en el Penyagolosa en "La montaña sagrada" - El autor admite "cierto desencanto" ante un entorno cada vez más europeo y "menos exótico"

 
El autor de "La montaña sagrada", Jason Webster.
El autor de "La montaña sagrada", Jason Webster.  levante-emv

ALFONS GARCIA VALENCIA Jason Webster recuerda a aquellos viajeros anglosajones del siglo XIX que, como Richard Ford, dejaron escritas sus impresiones de sus lentos viajes por España. Como aquellos, Webster se siente atraído por el lado exótico de lo hispánico (el flamenco, los toros, la guitarra), pero, a diferencia de ellos, Webster escribe desde dentro, ya que lleva más de quince años en España. Eso lo aproxima a Gerald Brenan y otros hispanistas de este perfil.
Nacido en el Silicon Valley (EE UU) de padres británicos, este licenciado en lengua árabe por Oxford llegó a España en busca del "duende" y por esas cosas del querer acabó en Valencia. En La montaña sagrada (Los libros del lince), su último libro -acaba de salir la edición en español-, repasa la última etapa de su vida española: la marcha a un mas a los pies del Penyagolosa en busca de la esencia mediterránea y huyendo de la modernidad. "Quería que la vida me diera de lleno en la cara cada mañana al despertar, quería sentirme vivo", explica en el libro.
¿Desencanto de Valencia? "Un poco, no exagerado", responde Webster, "no es de Valencia en sí, aunque su ruido me vuelve loco -me parece la ciudad más ruidosa de España y el mundo-; es de la España contemporánea". "Ha cambiado mucho desde que llegué en 1992; entonces aún se vivía el ambiente de fiesta de la Transición. Ahora se ha perdido mucho y está en un punto complicado: es lógico que abrace las leyes de Europa y mire hacia allí, pero lo malo es que puede perder su propia identidad y ser otro país más". En fin, los riesgos de la homogeneización.
El escritor describe en las primeras páginas de La montaña sagrada su experiencia en Valencia, la ciudad de su compañera Salud, bailaora de flamenco. "Una ciudad muy animada, típicamente mediterránea. Sus habitantes se sienten orgullosos de tener una cultura y un idioma propios, y siempre puedes verlos con una sonrisa a punto, dispuestos a hablar de la paella familiar del domingo siguiente".
Pero, pese al encanto, la vida no era ya la de principios de los noventa, cuando "dormir era algo reservado a los viejos o los enfermos y "las reglas brillaban por su ausencia", cuando tras décadas de dictadura "rebrotó el arraigado individualismo anárquico del español". O sea: Almodóvar, Camarón, Barcelona 92 y alcohol barato.
Sin embargo, "España, un país único y especial, alegremente medio separado del resto de Europa, se estaba volviendo conformista". El autor lo ejemplifica con algunos detalles: el cierre de la tienda vecina a su casa donde sólo vendían patatas -se trasformó en agencia inmobiliaria-, el cambio en los horarios de los bares y el inicio de los debates sobre acabar con los toros. "La chispa se apagaba; el país perdía su crudeza y se volvía cada vez más reglamentado", escribe.
Este es el cuarto libro de Webster, que ha conseguido una buena acogida en el mercado anglosajón -en especial, con Duende, que ha logrado cifras de ventas importantes- y que ahora se da a conocer en España.
El escritor ríe al otro lado del teléfono al intentar definir el país que lo ha acogido. Lo hace porque le viene el tópico a los labios: España es diferente. "Lo dijo Fraga, es cierto, pero eso no quiere decir que no sea verdad", se justifica.
Vivir aquí es a veces "una experiencia surrealista". Lo dice en el libro. "Sí, porque conserva algo de un exotismo que viene de no caer totalmente en la modernidad, como Inglaterra". "Cuanta más locura y excentricidad, mejor. Eso es la vida, no la seguridad y lo políticamente correcto", proclama.
Uno de esos lugares anclados en el tiempo es su mas a los lomos del Penyagolosa, un pedazo de tierra donde sanar por dentro. "En el mundo moderno perdemos el efecto curativo del contacto con la tierra -explica-. Se pierden las raíces rodeado de ruido, hormigón y lujos".

  HEMEROTECA
SALT, traductor Castellano / Valenciano

SALT, traductor Castellano / Valenciano

SALT es un traductor que permite pasar los textos del castellano al valenciano y a la inversa.

WEBS útiles de cultura

pasaporte blog el documentalista enredado
blue music series tv

Redes sociales

  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO
Levante-emv.com y Levante-EMV son un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya