EFE VALENCIA
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El director israelí Igaal Niddam presentó ayer en la XXX Mostra de València su película Hermanos, un retrato sobre el ascenso del fanatismo religioso y su choque con el laicismo.
El cineasta explicó ayer que el filme indaga en las críticas de un segmento laico de la población que censura los privilegios de una casta religiosa, la cual no contribuye a la productividad económica del país y se libra de deberes ciudadanos, como el alistamiento en el Ejército o los impuestos.
Ese es precisamente el pretexto por el que un abogado y erudito de la Torah, Aaron, llega a Israel, donde se reencuentra con su hermano, Daniel -quien representa el polo opuesto con un profundo laicismo comunista-, y deberá defender a un rabino que exime a sus alumnos de ser soldados.
Las dos miradas de los hermanos permiten descubrir un Israel desde dentro, alejado del conflicto con Palestina, para adentrarse en una realidad desconocida que, a través de la mirada de Aaron, desgrana "las debilidades y defectos" del Estado de Israel, con el que soñaba como un paraíso.
Niddam aseguró que parte de la historia se inspira en un juicio que duró una década sobre la obligatoriedad del alistamiento y que todavía está en suspenso. El director expresó su preocupación sobre el aumento del fanatismo religioso, que pone "en peligro" los pilares fundacionales de Israel, "democracia y laicismo", e incluso puso fecha para que el problema estalle: cinco años.
El cineasta, que vivió en un kibutz durante diez años en Israel y que ha trabajado en televisión, explicó que la reacción del público en Israel ha sido "más que buena", pero también "de sorpresa". "Hasta ahora, siempre se había abordado la cuestión religiosa desde la perspectiva del ámbito familiar y personal, pero no en su dimensión pública y política", aseguró.
Pese a todo, es optimista sobre su país: "Finalmente, Israel encontrará una solución para la separación entre religión y Estado".
La sección oficial también contó ayer con Questione di cuore, de Francesca Archibugi (Italia). El plato estrella de la jornada de hoy es el director catalán Ventura Pons, que preestrena su última película, A la deriva, rodada en Barcelona y República del Chad, y que está fuera de la sección oficial.