E. P. VALENCIA
La consellera de Cultura y Deporte, Trini Miró, aseguró ayer que no se siente "aludida" por la polémica surgida en torno a la ópera de Ruperto Chapí Roger de Flor, porque los cambios de programación y las adaptaciones musicales "forman parte de las decisiones que los responsables públicos y musical del Palau de la Música toman en el ejercicio de sus funciones".
Miró se expresó de esta manera en las Corts con motivo de la pregunta formulada por el diputado de Compromís Josep Maria Pañella en la sesión de control al Consell sobre las gestiones de la Conselleria con el consejo de administración del Palau de la Música en defensa del patrimonio cultural valenciano, ante la "intención de alterar la obra" -cambiando las alusiones al "pueblo catalán" por "valenciano" o "aragonés"-del maestro Chapí Roger de Flor, que se tenía que interpretar en el concierto de la festividad del 9 d'Octubre. La obra fue al final anulada y el Palau desvió las culpas hacia el director musical.
La consellera afirmó, en primer lugar, que los cambios de programación y las posibles adaptaciones "forman parte de la autonomía del Palau de la Música y sus responsables han dado cumplidas explicaciones" sobre la polémica. Y, en lo que se refiere a la crítica por la intención de alterar la obra, aseguró: "no me siento aludida".
Pañella aseguró que con esta polémica y las explicaciones que se han dado, la Conselleria ha demostrado "populismo, prepotencia e ignorancia", ya que "si un programador no sabe seguir las órdenes" para que "no se ponga nada que suene a Cataluña" en una representación conmemorativa del 9 d'Octubre, es "responsabilidad suya", dijo dirigiéndose a la consellera, por lo que "tendrá que tomar una decisión", consideró.