A. G. VALENCIA
Una de las obras que cierra la exposición El esplendor del Renacimiento en Aragón del Museo San Pío V es el famoso retrato del rey Alfons el Magnànim realizado por el valenciano Joan de Joanes en 1557. El cuadro fue un encargo de los jurados de Valencia y estaba pensado para la ciudad. Sin embargo, es hoy propiedad del Museo de Zaragoza. ¿Por qué? Porque han sido lo han querido las autoridades de Aragón y la Comunitat Valenciana. Unas apostaron por su compra, otras lo rechazaron, como señaló ayer el director del Museo San Pío V, Fernando Benito.
Este óleo sobre tabla fue adquirido por el Gobierno de Aragón en 2006 por 1,1 millones de euros. El director del Museo de Zaragoza, Miguel Beltrán, recordó ayer en declaraciones a Levante-EMV que antes de aconsejar la compra se dirigió a las instituciones valencianas por si a ellas les interesaba. La respuesta fue negativa.
Benito calificó ayer de "modélico" al museo aragonés, porque "ha hecho compras que ya quisiera yo", dijo. Y citó el caso del retrato del Magnànim, que estuvo en venta mucho tiempo y para cuya adquisición hizo gestiones con el ayuntamiento, pero el precio era demasiado elevado para las instituciones locales.
Zaragoza también tiene motivos para poseer el óleo, ya que estuvo en el museo de esta ciudad durante muchos años. Fue propiedad de la familia Jordán de Urríes hasta 1928, cuando entró en la citada pinacoteca por depósito de unos de los herederos junto con otras obras. El depósito fue levantado en 1976, el Estado rechazó comprar la pieza y pasó a la venta a través de varias galerías. Así hasta que Aragón lo adquirió en 2006.