OTR/PRESS OVIEDO
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Oviedo rindió ayer su homenaje anual a los galardonados con los Premios Príncipe de Asturias. El Teatro Campoamor fue el escenario en el que el optimismo y la reflexión sobre la situación del mundo fueron los protagonistas. La ceremonia, presidida por los Príncipes de Asturias, duró casi dos horas. Don Felipe, durante su intervención, abogó por llevar a cabo una "reflexión sincera y profunda" y un trabajo común que asiente las bases para "crecer y generar empleo". El paro, dijo, "hiere nuestra dignidad como seres humanos".
Los ovetenses esperaron desde primera hora de la tarde para recibir a los Príncipes y a los galardonados, que entraron al ritmo de la música interpretada por la banda de gaiteros Ciudad de Oviedo. Los premiados desfilaron por la tradicional alfombra azul. La pertiguista Yelena Ysimbayeva fue una de las premiadas que llamó más la atención. Doña Letizia y la Reina coincidieron en elegir el color negro de sus vestidos. El Himno de España dio comienzo a la entrega de premios.
Ismail Kadaré, premio de Letras; José Narro, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y Klaus Wowereit, alcalde de Berlín, fueron los encargados de pronunciar los discursos.
El Gobierno estuvo representado por los ministros Ángel Gabilondo, Trinidad Jiménez y Ángeles González-Sinde.
El presidente de la Fundación Príncipe de Asturias, Matías Rodríguez Inciarte, abrió el turno de discursos y mostró su confianza en el futuro, el esfuerzo y el poder de la imaginación.
El Príncipe clausuró la ceremonia tras su intervención, que invitó a la población española a reflexionar sobre la situación del país, al tiempo que apostó por un trabajo "codo con codo" que permita asentar nuevas bases "para crecer y generar empleo". Don Felipe confió "en la capacidad" de los españoles para construir "un futuro más sólido y equitativo" e instó a mirar al futuro "sin miedo".